{"id":11344,"date":"2013-03-11T13:31:22","date_gmt":"2013-03-11T11:31:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lafranja.net\/?p=11344"},"modified":"2013-03-11T13:31:22","modified_gmt":"2013-03-11T11:31:22","slug":"que-paso-en-fraga-el-6-de-marzo-de-1906-tinta-de-hemeroteca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lafranja.net\/?p=11344","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Fraga el 6 de marzo de 1906? | Tinta de hemeroteca"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.heraldo.es\/tinta\/?p=2746\">\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Fraga el 6 de marzo de 1906? | Tinta de hemeroteca<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"entry-content\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2751\" alt=\"fraga\" src=\"http:\/\/blogs.heraldo.es\/tinta\/files\/2010\/06\/fraga-300x155.jpg\" width=\"300\" height=\"155\" \/><\/p>\n<p>Hoy me voy a permitir un peque\u00f1o homenaje period\u00edstico, al tiempo que rescato un episodio poco conocido. O al menos as\u00ed me lo parece, porque, aunque se le menciona\u00a0en algunos libros de historia de los conflictos sociales en Espa\u00f1a, no ha sido\u00a0explicado del todo.<br \/>\nEn 1906, cuando el anarquismo y\u00a0los movimientos reivindicativos de jornaleros y obreros no hab\u00edan prendido a\u00fan\u00a0con el vigor que lucir\u00edan\u00a0a\u00f1os m\u00e1s tarde, se registr\u00f3 un suceso tremendo en Fraga. Un suceso que pone\u00a0de relieve lo dur\u00edsimas que eran las condiciones de vida\u00a0para la inmensa mayor\u00eda de la\u00a0poblaci\u00f3n a principios del siglo XX.\u00a0La crisis y el fin de las obras del Canal de Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a\u00a0dejaron sin trabajo a\u00a0miles de personas, que no ten\u00edan otro capital que sus propias manos. Para mostrar c\u00f3mo el caciquismo de la \u00e9poca obligaba a obreros y jornaleros a vivir pr\u00e1cticamente \u2018al d\u00eda\u2019 bastan dos datos entresacados de este suceso: el enfrentamiento se produjo tan solo 100 horas despu\u00e9s de la inauguraci\u00f3n oficial del canal por Alfonso XIII (se sigui\u00f3 trabajando, pero el n\u00famero de\u00a0contrataciones era bastante menor), y en \u00e9l muri\u00f3 un jornalero\u2026 de tan solo 13 a\u00f1os.<br \/>\nLa protesta\u00a0se sald\u00f3 con un ba\u00f1o de sangre: cinco muertos\u00a0y numerosos heridos. Fraga se convirti\u00f3 de inmediato en una ciudad sitiada militarmente, donde nadie pod\u00eda entrar o salir. \u00bfNadie? No. Mart\u00f3n, un periodista del HERALDO, logr\u00f3 entrar y, en una \u00e9poca en la que no exist\u00eda internet, ni las empresas de mensajer\u00eda, ni el tel\u00e9fono o el fax, envi\u00f3 una ampl\u00edsima cr\u00f3nica de lo sucedido, telegrama a telegrama.<br \/>\nComo leer\u00e1n en el texto, Mart\u00f3n se esfuerza en dejar sentada su imparcialidad, su moderno cotejo period\u00edstico de las fuentes. No ser\u00e9 yo quien lo cuestione. Pero me imagino que ustedes, como me ha ocurrido a mi,\u00a0acabar\u00e1n pensando que Mart\u00f3n, que si logr\u00f3 entrar en\u00a0Fraga fue por\u00a0mediaci\u00f3n de los militares, se acab\u00f3 inclinando por la versi\u00f3n de las fuerzas de la ley. Este detalle no le resta vigor o valor a la cr\u00f3nica, a mi juicio. Al fin y al cabo, muchos de los periodistas norteamericanos que informan hoy en Iraq, entran all\u00ed por mediaci\u00f3n de los militares de su pa\u00eds y se acaban inclinando por la versi\u00f3n de las fuerzas norteamericanas. Y siguen siendo admirados en todo el mundo. Lo dejo aqu\u00ed. Esta es la parte del homenaje; el resto es\u00a0sobrecogedor. A continuaci\u00f3n les resumo la cr\u00f3nica\u00a0publicada en HERALDO el 8 de marzo de 1906:<\/p>\n<blockquote><p><em>He recorrido el trayecto de L\u00e9rida a Fraga en poco m\u00e1s de tres horas, en un coche de buen tiro. Entro en el pueblo cuando cae la tarde y el crep\u00fasculo da tintas y ambiente\u00a0apropiados al estado de \u00e1nimo del vecindario y a lo f\u00fanebre de las circunstancias.<br \/>\nLa impresi\u00f3n recibida en las puertas de la hist\u00f3rica ciudad no puede ser m\u00e1s triste; siento cierta emoci\u00f3n al ver vigilada por la fuerza armada la entrada de Fraga. Esta se halla ocupada militarmente. Los soldados llegados de L\u00e9rida patrullan por las v\u00edas de acceso a la ciudad; parejas de la benem\u00e9rita vigilan las calles y, al pasar por la carretera, he observado un detalle dram\u00e1tico, cinco guardias civiles dan guardia al\u00a0cementerio donde est\u00e1n depositados los cad\u00e1veres de las v\u00edctimas de la jornada.<br \/>\nAtravieso el puente que enlaza la carretera con el pueblo, igualmente entre fuerza armada, pues la salida -punto donde se libr\u00f3 la batalla entre los jornaleros y la benem\u00e9rita- est\u00e1 ocupada por la tropa, lo mismo que todos los dem\u00e1s puntos estrat\u00e9gicos de Fraga.<br \/>\nEsta presenta aspecto de campa\u00f1a; no se ven m\u00e1s que uniformes militares. Tiene hoy Fraga fisonom\u00eda trist\u00edsima, de duelo intenso: un ambiente de melancol\u00eda invade todo. En las calles solitarias y silenciosas,\u00a0peque\u00f1os grupos de comentaristas audaces refi\u00e9rense en voz baja los detalles de la jornada, y trasm\u00edtense sus desconsoladoras impresiones.<br \/>\nLa plaza est\u00e1 m\u00e1s animada; en ella los vecinos forman corrillos\u00a0exteriorizando en sus palabras el pesar que se advierte en sus rostros.<br \/>\nSobre la ciudad pesa un aplanamiento angustiador.<br \/>\nAcudo como\u00a0primera fuente\u00a0de mi informaci\u00f3n a esos grupos y a esos corrillos; soy el \u00fanico periodista que ha entrado hoy en Fraga, el \u00fanico que puede\u00a0reconstituir la sangrienta\u00a0jornada. Las personas a quienes primeramente saludo muestran su sorpresa por mi viaje, sorpresa que justifica lo penoso del recorrido, y con su sorpresa su gratitud al HERALDO por haber sido el\u00a0 \u00fanico peri\u00f3dico que ha enviado representante, procurando para sus lectores una informaci\u00f3n directa, aut\u00e9ntica, exacta.<br \/>\nYo tambi\u00e9n me felicito de esta excepci\u00f3n del HERALDO entre los peri\u00f3dicos aragoneses, al haberse trasladado a Fraga porque la delicada \u00edndole de los sucesos, y su extraordinaria gravedad, exigen reprimir la fantas\u00eda y sujetar el relato ver\u00eddico de los hechos a las causas concretas que solo sobre el terreno pueden investigarse.<br \/>\nHe andado por la ciudad recogiendo la versi\u00f3n popular de lo ocurrido y despu\u00e9s me he avistado con el capit\u00e1n de la benem\u00e9rita, Sr. Pla, para conocer la versi\u00f3n oficial. De esta suerte la informaci\u00f3n resulta completa, pues me han servido de fuentes para ella las dos partes que han intervenido en los sucesos. He de anotar con satisfacci\u00f3n que ambas versiones coinciden en el fondo, discrepando solamente en detalles insignificantes.<br \/>\nEl Sr. Pla es el capit\u00e1n que mandaba la fuerza que se tirote\u00f3 con los manifestantes. Ha estado conmigo deferent\u00edsimo y todo lo expresivo que le permit\u00eda la discreci\u00f3n inherente al cargo e impuesta por las circunstancias.<br \/>\nEl origen del conflicto fue el siguiente:<br \/>\nLa crisis agr\u00edcola por que atraviesa el pa\u00eds y el haber cesado recientemente en las obras del Canal de Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a numerosos braceros naturales de esta comarca, determin\u00f3 en la poblaci\u00f3n obrera un contingente considerable de jornaleros sin ocupaci\u00f3n. Entre estos inici\u00f3se cierto movimiento de agitaci\u00f3n propia a su malestar. Las autoridades preveyeron el conflicto y adoptaron las medidas oportunas.<br \/>\nEl lunes surgi\u00f3 el primer chispazo de\u00a0esta explosi\u00f3n\u00a0popular, que tan funestas consecuencias ha tenido. Grupos de jornaleros hambrientos dirigi\u00e9ronse aquel d\u00eda en manifestaci\u00f3n al Ayuntamiento, al grito de \u2018\u00a1Pan y trabajo!\u2019. El alcalde les contest\u00f3 que trabajo le era imposible proporcionarles, pero que les socorrer\u00eda con rancho y bonos. Por su parte los particulares acomodados ofreci\u00e9ronse a cooperar a resolver la crisis, facilitando los jornales a que alcanzaran sus medios. Como el recurso que se ofrec\u00eda a los manifestantes no era inmediato, un grupo de \u00e9stos, los m\u00e1s contrariados, se \u00a0dirigieron hacia la salida de la ciudad y situ\u00e1ronse en el puente que da acceso a \u00e9ste para reclutar all\u00ed partidarios entre la gente que\u00a0se dirig\u00eda a esa\u00a0hora a trabajar a la huerta.<br \/>\nPretend\u00edan declarar en Fraga la huelga general y, como los huertanos son gente pac\u00edfica, ajenos a la lucha por la vida que no sea en el trabajo, neg\u00e1ronse a secundarles y se iniciaron las coacciones violentas.<br \/>\nLa presi\u00f3n de los manifestantes rebeldes sobre los hortelanos fue tan en\u00e9rgica y tan constante y eficaz su\u00a0provocaci\u00f3n al paro, que lograron de los hortelanos que les secundaran y puede decirse que todo el pueblo jornalero, incluso mujeres y chicos, formaron en imponente y amenazadora manifestaci\u00f3n, que lleg\u00f3 a revestir caracteres alarmantes. En vista de ello, el alcalde requiri\u00f3 el apoyo de la fuerza armada y el jefe de\u00a0la l\u00ednea, el capit\u00e1n Pla, que reside en Sari\u00f1ena, traslad\u00f3se a Fraga despu\u00e9s de haber comunicado telegr\u00e1ficamente con el gobernador y de haber ordenado que a los siete guardias del puesto de Fraga se unieran 31 de los puestos pr\u00f3ximos.<br \/>\nPas\u00f3 el lunes sin novedad y crey\u00f3se entonces que el conflicto llegar\u00eda a solucionarse por la v\u00eda pacifica. Lleg\u00f3 el martes y la situaci\u00f3n de alarma no vari\u00f3; no\u00a0continuaba la huelga y los manifestantes, como el d\u00eda anterior, impidieron que ning\u00fan bracero, a pesar de que hab\u00eda algunos que lo deseaban, saliera a trabajar en la huerta.<br \/>\n\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..<br \/>\nEran\u00a0las dos de la tarde del martes. Los obreros amotinados se hallaban en el puente\u00a0de la entrada de la ciudad, que ocupaban como sitio estrat\u00e9gico para impedir la salida de jornaleros al campo. Acaso los \u00e1nimos de aquellos no estuvieran\u00a0dispuestos para la sangrienta jornada que se desarroll\u00f3 m\u00e1s tarde y en la que desde luego no pensaban. Un incidente imprevisto, un\u00a0hecho que unos califican de imprudencia y otros de fatal casualidad, cambi\u00f3 radicalmente el rumbo de los acontecimientos y fue el soplo que encendi\u00f3 la hoguera de l pasi\u00f3n popular.<br \/>\nUna persona que ejerce cargo oficial empe\u00f1\u00f3se en atravesar el puente, a lo que se opon\u00edan los manifestantes. Insisti\u00f3 aquel y fue \u00e9ste el primer chispazo del horrible choque.\u00a0El citado sujeto\u00a0entabl\u00f3 empe\u00f1ada lucha con los manifestantes para lograr pasar el puente.\u00a0A la salida de este,\u00a0y a la\u00a0expectativa de los sucesos, hab\u00eda siete guardias mandados por el cabo Miguel Bergua, del puesto de Belver de Cinca. El cabo y un guardia acudieron, en cumplimiento de su deber, a proteger al vecino que tercamente luchaba por vencer la resistencia de los grupos a que saliera de la ciudad por el puente. Ayud\u00f3le la pareja en su empe\u00f1o y en aquel instante los amotinados, en n\u00famero\u00a0aproximado de 300 arroj\u00e1ronse sobre el cabo y el guardia, arroll\u00e1ndoles y desarm\u00e1ndoles.\u00a0Arrojaron los fusiles\u00a0al r\u00edo y atropellaron la\u00a0pareja, golpe\u00e1ndola hasta que acudieron en su socorro los cinco restantes guardias qne se encontraban al extremo del\u00a0puente. En aquel momento se generaliz\u00f3 el combate entre los grupos y los guardias, desarroll\u00e1ndose la\u00a0sangrienta jornada cuya vaga noticia public\u00f3 ayer el HERALDO.<br \/>\nEl\u00a0combate fue a cuerpo limpio. Los paisanos bland\u00edan toda clase de armas blancas y\u00a0cortas de fuego, destrales, cuchillos, todo lo ofensivo que pueda imaginarse. Paisanos y guardias pele\u00e1ronse en horrible confusi\u00f3n. El tiroteo fue viv\u00edsimo. Los paisanos her\u00edanse mutuamente, sin saber adonde dirig\u00edan sus golpes. Los guardias estuvieron en muy grave aprieto, defendi\u00e9ndose contra una masa enorme de enemigos. Cuatro de ellos cayeron heridos.<br \/>\nTambi\u00e9n cayeron varios paisanos para no levantarse m\u00e1s.\u00a0Cruz\u00e1ronse m\u00e1s de 80 disparos.<br \/>\nCuando mayor era la pelea y la situaci\u00f3n de los guardias era ya muy cr\u00edtica, acudi\u00f3 al lugar de la refriega el capit\u00e1n con 20 guardias. El paisanaje se bat\u00eda desesperadamente a la entrada del puente, en la puerta de la ciudad.<br \/>\nMuy dif\u00edcilmente pudo llegar hasta all\u00ed el capit\u00e1n Pla, que se abri\u00f3 paso a bayoneta calada. Recogi\u00f3 los guardias heridos y sin hacer un solo disparo, con tacto exquisito que evit\u00f3 una hecatombe, logr\u00f3 hacerse fuerte a la salida del puente y refugi\u00f3se en la posada.<br \/>\nLa poblaci\u00f3n est\u00e1 consternada a consecuencia de los hechos ocurridos. Pesa una atm\u00f3sfera de plomo sobre este vecindario, que recuerda con horror las escenas presenciadas. Muchos paisanos, al sentirse heridos, escaparon por su pie a sus domicilios; otros fueron conducidos por sus compa\u00f1eros. Quedaron cinco muertos en el lugar del encuentro; durante algunas horas nadie acudi\u00f3 a recogerlos, hasta que sus respectivas familias y sus amigos levantaron los cad\u00e1veres. Las escenas fueron desgarradoras. Las madres, los hijos y los hermanos de las v\u00edctimas ech\u00e1banse encima de los inertes cuerpos procurando reanimarlos con sus gritos y exclamaciones amorosas.<br \/>\nNo quer\u00edan creer que los que poco antes hab\u00edan salido buenos y sanos de sus casas eran ya cad\u00e1veres. El dolor de aquellas familias desamparadas no pod\u00eda describirse. El capit\u00e1n de la guardia civil vi\u00f3se aislado durante muchas horas sin poder pedir socorro a los puestos inmediatos. Llam\u00f3 a los m\u00e9dicos\u00a0para que auxiliasen a los guardias heridos, pero el pueblo impidi\u00f3 que se les enviara socorros, amenazando con la muerte\u00a0a los facultativos si acud\u00edan al requerimiento de\u00a0la guardia civil.<br \/>\nEn la posada se procur\u00f3 el jefe de\u00a0la fuerza\u00a0algunos remedios caseros, y avis\u00f3 al m\u00e9dico de Torrente de Cinca, que acudi\u00f3 a la medianoche.\u00a0Los grupos segu\u00edan estacionados en el puente. No hab\u00eda manera de comunicarse ni\u00a0de telegrafiar solicitando refuerzos. Para que se trasmitiera la primera noticia,\u00a0hubo necesidad de valerse de los servicios de un ordenanza,\u00a0quien exponiendo\u00a0heroicamente su vida sali\u00f3 de\u00a0la casa sitiada. Se disfraz\u00f3 para conseguir\u00a0su objetivo\u00a0con un pantal\u00f3n azul y unas alpargatas, y,\u00a0en mangas de camisa, sin ser conocido, llev\u00f3 el texto del despacho hasta\u00a0las oficinas del tel\u00e9grafo. Milagrosamente no sufri\u00f3 contratiempo alguno.<br \/>\nEn el cuartel de la guardia civil qued\u00f3\u00a0un solo guardia con las puertas cerradas. Nadie se acerc\u00f3 al cuartel.<br \/>\nEn Fraga hay un solo telegrafista, que\u00a0se encuentra abrumado con el trabajo que supone la trasmisi\u00f3n de los despachos oficiales y de los destinados a la prensa. Ma\u00f1ana llegar\u00e1 otro telegrafista de L\u00e9rida y se pedir\u00e1 dar m\u00e1s f\u00e1cil y r\u00e1pida\u00a0salida a los\u00a0telegramas. El oficial de Fraga D. Jos\u00e9 S\u00e1nchez, es digno de\u00a0recompensa por los esfuerzos que han realizado\u00a0para\u00a0servir al p\u00fablico, no disponiendo de ayuda de ninguna clase.<br \/>\nLos heridos de la guardia civil son:<br \/>\nEl cabo Miguel Bergua, que tiene dos cuchilladas en la espalda y un hachazo en la cabeza: est\u00e1 muy grave.<br \/>\nEl guardia Germ\u00e1n Barraquer, de Belver, que tiene el pecho atravesado por un balazo; m\u00e1s de 18 tiros perforaron su capota y adem\u00e1s recibi\u00f3 otro en el tricornio. Se encuentra grave.<br \/>\nLorenzo Molina, de Belver, tiene un muslo atravesado de un balazo. Est\u00e1 grav\u00edsimo.<br \/>\nJacinto Porras, de Ballobar, tiene una cuchillada en la cabeza y un balazo leve.<br \/>\nLos paisanos muertos son:<br \/>\nJuan Cerezuela, de 40 a\u00f1os.<br \/>\nJos\u00e9 Labrador, de 34 a\u00f1os.<br \/>\nJoaqu\u00edn Espa\u00f1ol, de 21 a\u00f1os.<br \/>\nSalvador Rivera, de 19 a\u00f1os.<br \/>\nSantiago Mir, de 13 a\u00f1os.<br \/>\nTodos son jornaleros. Algunos de ellos han sido muertos por los mismos trabucazos que disparaban sus compa\u00f1eros.<br \/>\nHay diez heridos vistos; cinco grav\u00edsimos y los otros cinco menos graves. D\u00edcese que hay doble n\u00famero de lesionados que se ocultan en sus casas porque muchos huyeron para no verse comprometidos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Tras los sucesos, lleg\u00f3 a Fraga de urgencia el gobernador civil, que dio orden al alcalde de publicar un bando acordando dar bonos (ayudas)\u00a0a los jornaleros sin trabajo. Se procedi\u00f3 al entierro de las v\u00edctimas y se impidi\u00f3 el acceso del p\u00fablico para evitar nuevos incidentes. La guardia civil protegi\u00f3 al escribano del juzgado que fue la espoleta del enfrentamiento y que acab\u00f3 con un balazo en la pierna. Y el cabecilla del mot\u00edn fue, o al menos eso se dijo, Joaqu\u00edn Nicol\u00e1s, apodado \u2018el Chato\u2019, de 30 a\u00f1os, \u201csujeto muy conocido en la poblaci\u00f3n por sus frecuentes asaltos a los corrales y numerosos robos de aves dom\u00e9sticas\u201d. En fin.<br \/>\nCreo que el suceso de hoy es para reflexionar. Sobre muchas cosas, desde hasta d\u00f3nde pueden llegar los efectos de una crisis econ\u00f3mica, hasta la absoluta y radical inutilidad de una muerte, de cualquier muerte; pasando por la bals\u00e1mica constataci\u00f3n de que hoy los ni\u00f1os de 13 a\u00f1os, al menos por el momento, no tienen que trabajar para contribuir a sostener a su familia.<br \/>\nAnimo a los lectores a enviar su opini\u00f3n sobre todo esto. Y especialmente a los fragatinos. El suceso tuvo que causar una honda conmoci\u00f3n en la localidad y debi\u00f3 dejarse notar durante d\u00e9cadas. As\u00ed que cualquier\u00a0informaci\u00f3n adicional ser\u00e1 bienvenida.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Fraga el 6 de marzo de 1906? | Tinta de hemeroteca. &nbsp; Hoy me voy a permitir un peque\u00f1o homenaje period\u00edstico, al tiempo que rescato un episodio poco conocido. O al menos as\u00ed me lo parece, porque, aunque se le menciona\u00a0en algunos libros de historia de los conflictos sociales en Espa\u00f1a, no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-11344","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-baix-cinca"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11344\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lafranja.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}