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Category: Matarranya

El Periódico de Aragón

POLÍTICA FICCIÓN O DEBATE POLÍTICO

Creen que la sanidad, el comercio y la industria se verían perjudicados. Los pueblos fronterizos creen que la vecina comunidad no llegará hasta el final

En Mequinenza, el río Segre y el Ebro hacen de frontera con la comunidad de Cataluña. – EL PERIÓDICO / LA INTERSECTORIAL

F. V. L.
04/09/2017

Los pueblos y ciudades aragoneses situados en la frontera con las provincias de Lérida y Tarragona, en la denominada Franja, no conciben una Cataluña independiente. Para sus habitantes y representantes, la vecina comunidad no es un abstracto ente político, sino un territorio cercano, cotidiano y omnipresente con el que mantienen estrechas relaciones sociales y comerciales.

Por eso, los vecinos de Montanuy, Fraga, Binéfar, Mequinenza o Maella no creen posible que el día 2 de octubre próximo, tras la eventual celebración triunfal del referéndum de autodeterminación, la Generalitat instale, como figura en sus planes, puestos de control y barreras en las carreteras que conducen a Pont de Suert, Lérida, Gandesa o Batea. Sencillamente, no ven que Cataluña sea otro país el mes que viene.

«No contemplo ese escenario», reconoce Miguel Luis Lapeña, alcalde socialista de Fraga, que considera que si, finalmente, Cataluña se independizara, «sería muy perjudicial para todos». Piensa, por ejemplo, que la asistencia sanitaria que muchos fragatinos reciben en Lérida se resentiría. «Quizá no nos dejaran ir a sus hospitales», conjetura.

Además, Lapeña se pregunta qué ocurriría con los fondos europeos que se destinan al pago de los excedentes de fruta. Y tampoco sabe qué pasaría con los numeroso fragatinos que trabajan en Lérida y, viceversa, con los leridanos que lo hacen en la ciudad del Cinca.

Son muchas las incógnitas que despierta el proceso soberanista en la Franja, pero el alcalde de Fraga cree que no será necesario despejarlas. «Es un referéndum ilegal y, por lo tanto, totalmente inviable», subraya.

Muy cerca, en Torrente de Cinca, su alcalde, José Evaristo Cabistañ (PSOE), piensa de forma parecida. «No puede pasar que el 2 de octubre sean independientes», dice. «Somos dos comunidades con muchas relaciones», explica. «Nuestras economías están muy imbricadas y existen muchos matrimonios mixtos, catalán con aragonesa y aragonés con catalana», continúa.

Aun así, a Cabistañ, como a todos los alcaldes aragoneses de la zona limítrofe, le parece que el «panorama es preocupante» y que pueden producirse muchos problemas a un lado y otro de la hipotética frontera. «¿Habrá que pagar aranceles?», inquiere. «¿Y qué pasará con la Política Agrícola Común? ¿Y con las subvenciones?», añade.

Magdalena Godia, alcaldesa de Mequinenza, también del PSOE, considera que la cuestión de la independencia catalana ha entrado en un terreno «complicado y fuera de lugar». «No creo que nos afecte porque espero que no prospere», afirma.

Godia destaca que su localidad «tiene mucho en común» con los vecinos pueblos catalanes, de los que solo está separada por un puente que salva el río Segre. «Hay sindicatos de riego conjuntos, se hacen muchas actividades con ellos y, socialmente, estamos muy entremezclados», explica.

Esas relaciones de buena vecindad son la tónica general en toda la raya catalano-aragonesa, si se excluye el problema de los bienes eclesiásticos retenidos en museos de Lérida y Barcelona.

En Montanuy, cerca del valle de Arán, la dependencia de los servicios de Cataluña es total, subraya Esther Cereza (PSOE). «Vamos a Pont de Suert al médico, al instituto, a comprar…», enumera. Hasta tienen que llamar a los bomberos de la vecina comunidad en caso de emergencia.

La alcaldesa está bastante segura de que esto no variará, de que Cataluña «no llegará tan lejos». Si se independizara, señala, los vecinos de Montanuy y los pueblos de su término verían cómo se complicaba su vida hasta extremos casi cómicos. «Tendríamos que mostrar el pasaporte continuamente», bromea, «pues las carreteras pasan de una comunidad a otra cada pocos kilómetros».

En Maella, mucho más al sur, casi en el otro extremo de una frontera administrativa que mide unos 400 kilómetros, la deriva independentista es calificada de «despropósito y locura de cuatro iluminados».

«No creo que se lleve a efecto la separación de España y tampoco veo instalada una frontera a 16 o 17 kilómetros de aquí», declara Jesús Zenón Gil, alcalde de la población por el PP.

A esa distancia se halla, precisamente, Batea (Tarragona), un pueblo cuyo alcalde sometió a pleno el pasado mes de julio la unión a Aragón como forma de protesta por la falta de atención que el pueblo recibe de las autoridades de la Generalitat.

Más al sur todavía, en Calaceite, ya en la provincia de Teruel, su alcalde, José María Salsench (PP), no cree que se pueda llegar a celebrar el referéndum. Su pueblo tiene el corazón partido entre Aragón y Cataluña, pues en los años 60 y 70 muchos de sus habitantes emigraron a Barcelona y su área metropolitana en busca de trabajo y futuro.

«Ellos y sus descendientes vienen en verano y, aunque el 90% se siente más catalán que aragonés, no quieren perder sus raíces aragonesas», explica.

Para Salsench, el dilema que plantea el referéndum no es una cuestión trivial. «Estamos ante un problema grave», recalca.

En cambio, en Aréns de Lledó (Teruel) los vecinos hacen chistes con los habitantes de Horta de Sant Joan (Tarragona). «De momento, nos lo tomamos a broma, hasta hablamos de hacer contrabando y de pasarles lo que necesiten», cuenta María Ángeles Vaquer, la alcaldesa socialista.

El pueblo está en el límite justo entre ambas comunidades, basta cruzar el río Algars para estar ya en Cataluña. Por eso existen unas relaciones muy intensas con los del pueblo de al lado. De hecho, no faltan los residentes de Aréns de Lledó que poseen tierras en el municipio tarraconense.

Y es precisamente ese contacto diario, amistoso y comercial lo que hace que ellos no se tomen en serio el debate sobre el futuro advenimiento de una Cataluña independiente.

CUESTIÓN ESTATAL

Además, en Aragón muchos ciudadanos pueden sentir que la cuestión no les concierne directamente. El alcalde de Binéfar, Alfonso Adán, del PSOE, sostiene que la escisión que plantean los independentistas es de tal magnitud que no incumbe a su localidad.

«Me es imposible pronunciarme sobre ese tema, es algo que concierne al Estado, no a un municipio», razona. En cualquier caso, él espera que no se llegue a la ruptura, por lo que tampoco ve pertinente hacer conjeturas sobre lo que pasaría en el caso de que Cataluña consumara ilegalmente su reto nacionalista. «Si se llegara a ese punto, habría que ver cómo quedan las cosas», afirma cautamente.

Fa temps que volíem anar-hi. Conéixer una part del nostre país ben desconeguda. El Matarranya, comarca aragonesa de parlar català, forma part de la Franja de Ponent. Un territori ben pròxim, no nom…

Origen: Descobrim el Matarranya | Pols d’estels

Origen: Són tots iguals | Viles i Gents

(Publicada a La Comarca el 25 d’agost del 2017)

El passat 19 d’agost moria a l’Hospital d’Alcanyís l’artista calaceità d’adopció Ferran Blanco. Nascut a Lleida el 1930 i, després d’haver treballat en diferents faenes, és a finals de la dècada dels cinquanta del segle passat quan va decidir dedicar-se plenament a la pintura i al gravat. Amb vint-i-cinc anys se’n va anar a París per formar-se i allà aprengué l’ofici i la passió per la creativitat artística, a través de la seua adscripció al moviment surrealista, molt de moda a la capital de França en aquella època. Cap al 1971 va descobrir Calaceit i la Fonda Alcalà on hi passava amb la dona llargues temporades, fins que es comprà l’actual casa al carrer Maella, el més singular de la població. El 1992 va jubilar-se i s’instal·la definitivament a Calaceit on participà activament en la vida cultural de la vila. A la Fundació Noesis, obra del francès Didier Coste, serà l’encarregat del taller de gravat i col·laborarà en les seues publicacions i també amb l’escriptor i amic Ángel Crespo, resident també a Calaceit, per a qui il·lustrarà amb gravats alguns dels seus treballs literaris. Serà dels primers socis de l’Associació Cultural del Matarranya i vicepresident del 1994 al 1996 i des d’esta coincidència en l’entitat que hem mantingut una llarga amistat. El 2008 l’Ajuntament de Calaceit va organitzar una gran exposició dedicada al lleidatà amb una selecció de gravats, pintures, collages i escultures on es podia seguir l’evolució de l’artista a través de la seua producció. L’última exposició col·lectiva en què va participar Ferran Blanco amb gravats va ser el 2015, a la sala Art&mes a la capital cultural del Matarranya, en la mostra ‘Calaceit referent d’artistes’. El bar del Raconet de la Plaça té exposats una bona mostra permanent dels seus gravats. Ferran me’ls va mostrar en una trobada casual amb el personatge el passat mes de febrer.

Carles Sancho Meix

Origen: La “doctrina” | Viles i Gents

(Publicada a La Comarca el 4 d’agost del 2017)

A l’edat de sis anys la meua vocació sacerdotal prosperave feliçment. Deurie ser una vocació més induïda que espontània, però era molt jovenet i no m’ho plantejava. De manera que assistint a la “doctrina” vaig començar a preparar la Primera Comunió, que hauria de prendre dos anys més tard, quan en tinguera vuit.

Però va coincidir que el 1957 va vindre a Mont-roig, de visita pastoral, monsenyor Casimiro Morcillo, arquebisbe de Saragossa. De tan notable esdeveniment en tinc un borrós record, però ma mare contave que, entre els diferents actes, es va convocar a la iglésia als catecúmens de la Primera Comunió. I es veu que també hi van assistir els pares. Tots atents, l’arquebisbe va voler comprovar la preparació i la maduresa de les criatures i els va fer una sèrie de preguntes sobre les nocions més elementals de la fe recollides al catecisme. I va resultar que el menut Tonyin en va respondre unes quantes amb una vivor i una seguretat que resultaven molt xocants venint de tan candorosa criatura. L’arquebisbe va quedar gratament sorprès ja que aquell xiquet aparentave ser dels més jovenets entre els neòfits. I va preguntar:
-Pero este niño que edad tiene?
-Seis años -li van respondre.
-Pues con seis años está suficientemente preparado para la Primera Comunión; que la tome este año!

Com és natural, la inesperada decisió de l’arquebisbe va omplir de satisfacció als pares i a tota la família. I així va ser com, de pressa i corrent, ho van haver d’amanir tot per a un aconteixement familiar tant destacat com ere la Primera Comunió del futur “curica”. Entre altres coses l’uniforme de marineret que vaig estrenar tan gloriosa jornada i que, content com un gínjol, vaig lluir una bona temporada com a robeta de mudar. Exactament fins que se’m va quedar menuda. I és que el burret creixie però l’albarda no.

J. Antonio Carrégalo

Origen: Comienza la reparación del campanario de Fórnoles | La Comarca

Origen: Pregó de Ramón Mur a les Festes d’Alcanyís | Lo Finestró

Vídeo: https://www.lacomarca.tv/gala-damas-y-pregon-alcaniz-2017/

Origen: 16 años de premios con ‘hacer el agosto’ en los comercios del Mezquín | La Comarca

Origen: Malestar en Beceite tras registrar varios apagones de larga duración de telefonía móvil e Internet | La Comarca

Origen: Los 10 pueblos más bonitos del Bajo Aragón Histórico | La Comarca

L’incendi es va declarar la matinada de diumenge a les 4.30 hores i va ser intencionat. Una persona de nacionalitat espanyola és identificada com la responsable directa del succés Disgust, i dels grossos, el que es va viure la matinada del dissabte al diumenge a Pena-roja. Un foc intencionat va cremar dos cotxes a la […]

Origen: Un foc intencionat creme dos cotxes a Pena-roja – Ràdio Matarranya

Origen: Tradición y diversión en Nonaspe | La Comarca

Origen: Alfombras de serrín en Aguaviva | lacomarca.tv

Origen: La unión hace las alfombras | La Comarca

Origen: Éxito de la 1ª edición de la feria Salud y Vida de Valderrobres | La Comarca

Origen: The Spanish holiday home as an architectural collectible | Art and design | The Guardian

Origen: “Són tots iguals” | L’esmolet

A principis dels noranta, una amiga nostra i sa germana travessaven el Massís Central francès de retorn a Alemanya. Volien estalviar-se l’autopista, atès que viatjaven a bord d’un atrotinat Volkswagen Passat que, cada volta que apagaven el motor, necessitava més d’un quart d’hora per a engegar-se de nou.

Van parar a fer gasolina en una estació de servei. Quan el matrimoni que la regentava va adonar-se que eren alemanyes, els van fer mala cara, però els van omplir el dipòsit. Havent pagat, van obrir el capó per a què el motor es refredés. El propietari, un home corpulent, les va instar de males maneres a que marxessin immediatament. Sense voler escoltar les seues raons, va tancar-los el capó d’un cop de puny i les amenaçà amb un bastó. El cotxe encara no podia engegar-se, o sigui que van retrocedir cap a la carretera ben espantades. La fortuna va voler que en aquell moment passés un vehicle amb matrícula alemanya. En veure els seus gestos desesperats, els joves que hi viatjaven van aturar-se per veure què passava. Les van protegir i van ajudar-les a revifar el Volkswagen tot empenyent-lo.

La nostra amiga diu que el motiu de tal actitud prové de l’època de la segona guerra mundial. En aquella zona els nazis combateren la Resistència a base d’aplicar el terror sobre la població civil. Passats més de quaranta anys, les ferides encara restaven obertes. Elles havien crescut en l’horrible postguerra alemanya, amb tantes carències que fins i tot li havien quedat seqüeles físiques per a tota la vida. Podia entendre, doncs, que els gasoliners mantinguessin el record del dolor, però li era inconcebible que els ho fessin pagar a dues dones que en temps del conflicte eren unes xiquetes.

Culpar els habitants d’un país del que van fer els seus avantpassats no té cap sentit, però discriminar algú pel sol fet de pertànyer a un col·lectiu és una aberració.

És com allò que alguna volta ens han dit als frangencs quan eixim fora: “Pues para ser polaco no eres mal tío”. “No, que soy de Aragón”. “Ah, pues para ser maño no se te ve muy tozudo, no?”.

La Comarca, columna «Viles i gents» 11 d’agost de 2017

La Franja