Reunidos en Mequinenza,  el  día uno de junio de dos mil trece, representantes de los ayuntamientos aragoneses:

 DECLARACIÓN

 

VALORAMOS, casi treinta años después de la primera Declaración de Mequinensa, el trabajo realizado por el Gobierno de Aragón, presidido por diferentes partidos políticos, en la enseñanza de la Lengua Catalana en los centros educativos de nuestros municipios, que con carácter voluntario tiene matriculados a más de 4.000 alumnos, repartidos en unos 50 centros,  durante el presente curso escolar. Así como el convenio con la administración educativa catalana que ha permitido expedir más 900 títulos de nivel B o C a los alumnos aragoneses desde 2009.

LAMENTAMOS el ridículo universal que han hecho el Gobierno y las Cortes de Aragón al modificar el nombre de las Lenguas Propias de Aragón, inventando las referencias LAPAO y LAPAPYP para sustituir la Lengua Catalana y la Lengua Aragonesa, sin ningún fundamento científico ni académico que avale dicha denominación y con el informe contrario del Consejo Escolar de Aragón.

RECHAZAMOS ROTUNDAMENTE los artículos 2 y 5 de la Ley 3/2013, de 9 de mayo, de uso, protección y promoción de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón, absolutamente inútiles porque la identidad de una lengua no se establece por una mayoría parlamentaria coyuntural en el tiempo.  Con estas modificaciones, el Gobierno de Aragón renuncia al mandato estatutario de proteger y recuperar las lenguas propias de Aragón y condena definitivamente a muerte a la Lengua Aragonesa que aún sobrevive y deja la protección del catalán en manos de la comunidad vecina, a pesar de que la lengua catalana es también una lengua propia, histórica y tradicional en Aragón.

EXPRESAMOS LA PREOCUPACIÓN de los vecinos de nuestros pueblos y de las Asociaciones de Madres y Padres de que estas modificaciones puedan poner en peligro la continuidad de la enseñanza de la lengua catalana y de las titulaciones en los niveles B y C en los centros educativos, si el Gobierno cambia el nombre de la asignatura, su contenido o la cualificación del profesorado que la imparte.

Por todo ello,

SOLICITAMOS la derogación inmediata de la nueva Ley de uso, protección y promoción de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón y la continuidad de la enseñanza de las lenguas minoritarias propias de Aragón en los centros educativos, así como su uso en las relaciones de los hablantes con la administración local y autonómica.

NOS COMPROMETEMOS a presentar mociones en todos los ayuntamientos que impulsen la formación y el prestigio de nuestra lengua, en lugar de convertirla en un elemento de polémica y confrontación, reconociendo a la Universidad de Zaragoza y a las instituciones académicas y científicas la competencia y la autoridad filológica para establecer el nombre de las lenguas propias y las regulaciones y normativas necesarias para garantizar su recuperación, enseñanza y uso habitual en las formas oral y escrita.

PROMOVEREMOS cuantas actuaciones sean necesarias ante la administración de justicia, Tribunal Constitucional y autoridades europeas para defender la denominación de nuestra lengua y los derechos de sus hablantes, tal como establece la Constitución Española y la Carta Europea de Lenguas Minoritarias ratificada por el Reino de España en 2001