Dos vecinas de Nonaspe quieren reconstruir la prisión del municipio

Dos vecinas de Nonaspe quieren reconstruir la prisión del municipio

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Cerrada, abandonada y convertida en vivienda desde hace casi 100 años. Así se encontraba la prisión de Nonaspe hasta que dos vecinas del municipio decidieron constituir una empresa para recuperarla. La obra comenzó a principios de este mismo mes y tendrá un coste de 140.000 euros.

“Tenemos un documento municipal de hace unos cien años, según el cual el Ayuntamiento vendió la cárcel a un vecino. Creemos que fue porque ya no la empleaba. Este vecino la utilizó para ampliar su vivienda”, explica Hipòlit Solé, el marido de una de las vecinas que están llevando a cabo el proyecto.

Ahora, estas dos nonaspinas pretenden reconstruir todo el edificio y separar ambas dependencias. “La idea es recuperar la prisión y dejarla tal y como era y aprovechar la vivienda anexa para convertirla en albergue”, cuenta Solé. Así, la prisión se convertirá en un punto de interés turístico y será visitable y el albergue será el primero que se abra de Nonaspe y contará con cinco plazas.

La labor de reconstrucción está siendo algo complicada, ya que existen muy pocos documentos que acrediten como era exactamente la cárcel. “El arquitecto se está basando en ese documento centenario de venta, en los estudios sobre antiguas prisiones y en lo que los expertos pueden deducir de la posición y lo que se conserva del edificio”; señala Solé.

Al picar el suelo con la intención de renovarlo y buscar una posible bodega, aparecieron unas escaleras de piedra de sillería que descendían hasta un nivel muy profundo. “Al principio pensamos que era un caño o una salida de la casa, pero los expertos nos han dicho que esas escaleras tan elegantes tenían que conducir a un lugar muy singular”, asegura Solé. Aunque no han podido concluir ni las excavaciones ni las investigaciones, ya que las escaleras descienden en línea recta y continúan bajo el suelo de la casa de al lado.

Dentro de seis meses
Está previsto que las obras terminen dentro de seis meses y que la prisión se pueda abrir al público en el mes de agosto. La Asociación de Amics de Nonasp será la encargada de organizar las visitas guiadas para que todo el que lo desee pueda visitar la cárcel y conocer su curiosa historia. “La idea es que con la entrada del Museo Etnológico se pueda visitar también la prisión”, adelanta Solé, ahora como secretario de Amics de Nonasp.  El edificio de la antigua prisión de Nonaspe fue construido en el siglo XIX, pero los expertos no han logrado determinar el año en el que se levantó.

Dos vecinas de Nonaspe quieren reconstruir la prisión del municipio.