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Category: Llei de llengües
Iglesias conversa con el portavoz del PAR, Javier Allué, antes de aprobar la ley de lenguas.. josé miguel marco
LEY DE LENGUAS
La DGA ofertará ya plazas de profesor de catalán en las oposiciones de 2011
Estos puestos -hay 42 maestros- se cubren ahora sin examen, igual que los de aragonés. El coste de aplicar la ley de lenguas sigue sin concretarse y no hay partida presupuestaria.
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N. ASÍN. Zaragoza

El Gobierno de Aragón sacará en la próxima convocatoria de oferta de empleo público para profesores de Primaria -prevista para 2011- plazas de profesor de catalán y aragonés. Hasta ahora, estos maestros no necesitaban superar una oposición para poder optar a un puesto de trabajo en la Comunidad aragonesa. Simplemente había que acreditar una serie de requisitos e inmediatamente se incluían en una bolsa de trabajo desde la que se asignaba un destino, que solía incluir varios centros escolares. A partir del curso 2011/2012 tendrán que superar la oposición para conseguir el empleo. Es una de las novedades de la aplicación de la ley de lenguas, aprobada el pasado 17 de diciembre y que está pendiente de su publicación.

Actualmente, hay 42 profesores de lengua catalana y cuatro de aragonés (dos a tiempo completo y dos a media jornada). Y este será posiblemente el número de plazas que oferte el Gobierno de Aragón en 2011, aunque dependerá de la demanda que haya. Además, tanto el aragonés como el catalán pasarán a integrarse en el horario oficial escolar, es decir, formarán parte del currículo aragonés en las zonas de utilización de cada lengua. En este sentido, el Ejecutivo autonómico fomentará la edición de materiales didácticos para incorporar en la enseñanza de estas lenguas. En el ámbito universitario, la ley prevé la creación de las especialidades de Filología catalana y aragonesa.

Pero habrá más desarrollos de esta ley, que todavía no se han cuantificado. De hecho, la norma se aprobó sin una memoria económica que concretase el coste real de su aplicación. Y ni siquiera se han incluido partidas presupuestarias específicas para el próximo año, pese a que 2010 será fundamental para impulsar los principales órganos que articulan la ley. Esto es, el Consejo Superior de las Lenguas de Aragón y las academias del aragonés y el catalán.

Según explicó el viceconsejero de Cultura, Juan José Vázquez, el calendario de desarrollo lo marcará la publicación de la normativa en el Boletín Oficial de Aragón. Una vez cumplido este trámite, el primer consejo de gobierno que se celebre aprobará el departamento que asume el desarrollo (Educación y Cultura o Presidencia). Después, se enviarán sendas órdenes a los departamentos afectados para que hagan sus previsiones de tiempo y dinero con cargo a partidas genéricas; a las Cortes y al Justicia para que empiecen a tramitar la posibilidad de dirigirse a a ambas en las lenguas propias; y a la Universidad y a las Cortes para que designen a cinco miembros cada una para el Consejo Superior de las Lenguas. Los otros cinco integrantes los nombra la DGA.

No en vano, este órgano consultivo -integrado por expertos- es la piedra angular para iniciar todo el desarrollo de la ley. Debe constituirse en el plazo de tres meses desde que la norma entre en vigor y es el que debe emitir un informe previo a la declaración de las zonas de utilización de las lenguas propias (catalán y aragonés) por parte del Ejecutivo autonómico. A partir de este mapa de uso del catalán y el aragonés, se irá aplicando la ley. Para ello, también se constituirá un órgano administrativo en el plazo de seis meses que se encargue del desarrollo de la norma y el seguimiento de las enseñanzas de las lenguas. Este órgano también será el encargado de las relaciones con las distintas administraciones afectadas.

No en vano, entre otras cuestiones, las administraciones públicas deberán poner a disposición de la población formularios en las tres lenguas y modificar si fuera necesario las rotulaciones de los municipios para adaptarlos a la lengua propia. Para ello, Vázquez anunció un plan de apoyo para los ayuntamientos implicados.

Las academias lingüísticas tienen que tener aprobados sus estatutos en un plazo de ocho meses.

La DGA ofertará ya plazas de profesor de catalán en las oposiciones de 2011 | Heraldo.es.

ELS NOUS FILÒLEGS DE SARAGOSSA

Saragossa ja compta amb dos nous filòlegs, Doctors en pseudo-Filologia Aragonesa per les Corts d’Aragó, olvidant-se de la Universitat de Saragossa. Els Drs. Miguel Navarro (PP) i María Herrero (PAR) van mostrar els seus coneixements lingüístics el passat dia 17 de desembre, i desprès d’aportar una nombrosa i variada recerca bibliogràfica i documental, ara seràn nomenats membres vitalicis de l’Academia de la FACAO.
Quins polítics!!!!!!!!!!!, sempre barrejant política i cultura, que queda molt bé.

Nombre y grupo parlamentario
Sr. D. Miguel Navarro Félez
Grupo Parlamentario Popular de las Cortes de Aragón (GPPCA)
Biografía
Nacido el 28 de diciembre de 1958 en Alcañiz (Teruel). Está casado y tiene dos hijos. Ingeniero técnico industrial, es profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria Bajo Aragón.
Concejal del Ayuntamiento de Alcañiz durante veinte años, ha sido diputado provincial de Teruel por el PP durante siete. Ha sido diputado a Cortes de Aragón en la VI legislatura.
Cargos desempeñados
Diputado del Grupo Parlamentario Popular de las Cortes de Aragón por Teruel
Desde 21.06.2007
Miembro suplente de la Diputación Permanente
Presidente de la Comisión de Economía y Presupuestos
Miembro suplente de la Comisión de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte
Miembro titular de la Comisión de Industria, Comercio y Turismo
Miembro suplente de la Comisión de Sanidad
Miembro titular de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte
Miembro suplente de la Comisión de Medio Ambiente
Miembro titular de la Comisión de Ciencia, Tecnología y Universidad
Miembro suplente de la Comisión de Reglamento y Estatuto de los Diputados
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Nombre y grupo parlamentario
Sra. Dña. María Herrero Herrero
Grupo Parlamentario del Partido Aragonés (GPPAR)
Biografía
Nacida el 17 de noviembre de 1976 en Calanda (Teruel). Diplomada en Educación Infantil y licenciada en Psicopedagogía, obtuvo el Diploma de estudios avanzados en psicología escolar y del desarrollo.
Ha trabajado como orientadora académico-profesional y ha sido directora-gerente del Instituto Aragonés de la Juventud, del Gobierno de Aragón. Vocal de la Comisión Ejecutiva del PAR desde 2003, es secretaria de organización del Comité Intercomarcal de dicho partido en Teruel desde 2004. Ha sido diputada a Cortes de Aragón en la VI legislatura.
Cargos desempeñados
Secretaria Primera de las Cortes de Aragón
Desde 21.06.2007
Diputada del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés por Teruel
Desde 21.06.2007
Secretaria Primera de la Diputación Permanente
Miembro titular de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte
Miembro titular de la Comisión de Asuntos Sociales

Carles Barrull: ELS NOUS FILÒLEGS DE SARAGOSSA.

pmayans | Franja de Ponent | diumenge, 27 de desembre de 2009 | 12:19h

El 21 de desembre proppassat es va aprovar, després d’anys i panys de parlar-ne (només 20!), la famosa Llei de Llengües d’Aragó, que ha despertat passions i que ha fet renàixer, com sempre, la fòbia anticatalana d’una part molt important de la societat aragonesa que, en el fons (o potser no tant en el fons) és profundament espanyolista (és allò d’haver estat, però no del tot, i no suportar que el teu veí sigui allò que tu t’hagués agradat ser però que mai no ho has acabat de ser del tot). Només cal recordar les declaracions del PAR (Partit Aragonès Regionalista), barrejant el tema de la llengua, de l’aigua, dels béns de la Franja (que encara no entenc per què parlen de retornar, quan aquests béns mai no ha estat d’una diòcesi aragonesa?) o el PP feroçment en contra de la denominació de català al català de la Franja (mireu la imatge). Com podem comprovar en aquesta web creada únicament per aquest tema i que té com a títol “No a la imposición del catalán” (http://www.noalaimposiciondelcatalan.es/) En l’apunt següent intentarem desgranar que pot significar aquesta llei per a la nostra llengua en territoris administrativament aragonesos.


Voldria començar amb un comentari ue he trobat en una pàgina web aragonesista, referida a l’aragonès , però que perfectament podria ser aplicable al català:

Aragón ya tiene una ley de lenguas. Después de una tramitación relativamente rápida, comparada con los 20 años de retraso, Aragón ya cuenta con una ley que regula los derechos de los aragoneses que hablan aragonés y catalán. Aunque se han ido conociendo cosas, y tengo el texto completo de la ley aprobada (PDF), quiero saborear este momento histórico antes de analizar por qué esta ley se queda corta y por qué puede suponer la muerte definitiva del aragonés.

Se me mezclan varias emociones. El momento histórico en el que por fin se reconoce que en Aragón hay más lenguas que el castellano y se regula su uso, protección y enseñanza. El momento histórico que parece una oportunidad perdida. El momento histórico de los juegos políticos que obligan a unos a apoyar leyes de mínimos o a otros a no apoyarlas. Muchas cosas que oscilan entre la alegría, la esperanza, la tristeza y la desesperanza. Muchas emociones apoyadas en el hecho incuestionable del odio cerril de algunos a todo lo que no sea como ellos, o de la visión un poco como de zoológico que algunos compañeros, amigos, ciudadanos, políticos, periodistas, etc, tienen de la realidad trilingüe de este país nuestro.

D’entrada, el cert és que la llei li diu català al. català i això en el context en què s’aprova la llei no deixa de ser una bona notícia i més quan en la declaració de principis de la llei es diu que

“ambas lenguas necesitan acciones decididas por parte del Gobierno de Aragón para prestigiarlas, dignificarlas y normalizarlas socialmente, facilitando así su protección y promoción. Hay que tener en cuenta que estas lenguas mantienen vivas variedades locales o dialectales históricas y/o territoriales, y que existe una zona de confluencia de ambas lenguas en algunos municipios.

Ara bé, la llei des d’un principi, article 2, deixa ben clar que “el castellano es la lengua oficial en Aragón. Todos los aragoneses el deber de conocerla y el derecho a usarla” mentre que “el aragonés y el catalán son lenguas propias originales e históricas de nuestra Comunidad Autónoma”. Però no són oficials! I si ens volem començar a preocupar una mica més, només cal llegir el que es diu també en aquest article, i malgrat el que es pugui haver dit al principi: “Los ayuntamientos de las zonas de utilización histórica predominante de las lenguas propias de Aragón podrán, mediante acuerdo adoptado con el voto favorable de la mayoría absoluta del Pleno, proponer al Consejo Superior de las Lenguas de Aragón la denominación de su modalidad lingüística, fundamentada en razones históricas, filológicas y sociolingüísticas”. Què passarà als ajuntaments on mani el PP (que ha fet adhesius com lels que reproduïm en aquest apunt)?

Pel que fa als drets que es reconeixen:

a) Conocer las lenguas propias de Aragón.

b) Usar oralmente y por escrito las lenguas propias de Aragón tanto en las relaciones privadas como en las relaciones con las administraciones públicas.

c) Recibir la enseñanza de las lenguas propias de Aragón.

d) Recibir, en las lenguas propias de Aragón, publicaciones y programaciones de radio, televisión y otros medios de comunicación social.

e) Usar las lenguas propias en la vida económica y social.

Un altre tema especialment preocupant és la creació de “Las Academias de las lenguas aragonesas”. Segons l’article 12:

1. Se crean la Academia de la Lengua Aragonesa y la Academia Aragonesa del Catalán como instituciones científicas oficiales que constituyen la autoridad lingüística del aragonés y del catalán en Aragón, respectivamente.

2. Corresponde a las Academias de las lenguas aragonesas:

a) Establecer las normas referidas al uso correcto de la correspondiente lengua propia en Aragón.

b) Asesorar a los poderes públicos e instituciones sobre temas relacionados con el uso correcto de la correspondiente lengua propia y con su promoción social.


3. Las Academias de las lenguas aragonesas estarán integradas por filólogos, personalidades de las letras, de la enseñanza, de la comunicación y/o de la investigación de reputada solvencia en el ámbito de esta Ley.

4. El Gobierno de Aragón aprobará los estatutos de cada una de las Academias de las lenguas aragonesas en los que se fijará su composición, organización y funcionamiento.

Curiosament, no es parla pas de fer una “Acadèmia per a les modalitats del castellà a l’Aragó”. Suposo que s’interpreta que aquesta feina ja la fa la Real Academia de la Lengua Española, però, en canvi, ignoren que el català ja té l’Institut d’Estudis Catalans. Potser cal recordar que el Reial decret 3118/1976, del 26 de novembre, signat pel rei d’Espanya, Joan Carles I, atorgà «reconeixement oficial a l’Institut d’Estudis Catalans com a corporació acadèmica, científica i cultural […], l’àmbit d’actuació de la qual s’estendrà a les terres de llengua i cultura catalanes»…

Això es tradueix en el fet que “corresponde a las instituciones científicas reconocidas para cada una de las lenguas elaborar y determinar en su caso las normas lingüísticas del aragonés y del catalán, sin perjuicio del respeto a las peculiaridades de las lenguas propias de Aragón. I és més “no obstante lo previsto en los párrafos anteriores, las instituciones públicas podrán hacer uso de las modalidades locales cuando las circunstancias lo requieran, siempre haciendo un correcto uso ortográfico”. De debò que ja no sé què comentar… en tot cas que ho apliquin també per a les modalitats del castellà a l’Aragó (però això, com ho sap tothom, no passa en les llengües de debò, només les que estan a mig estandarditzar –com si el català no portés quasi un segle estandarditzat!).

Pel que fa a l’educació es garanteix el que ja s’està fent des de fa vint anys: “Se garantiza el derecho a la enseñanza de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón en las zonas de uso histórico predominante, cuyo aprendizaje será voluntario”. Com dèiem fa poc, un altre cop la Franja està per sota, per exemple, del que es fa a Catalunya Nord, on l’administració francesa –si heu llegit bé, l’administració francesa– ha potenciat, encara que tímidament, línies educatives bilingües (a la Franja són l’anècdota, encara, i la llei no parla de potenciar-les ni de l’ensenyament en llengua catalana).

Quan es parla que “los contenidos de la materia de lengua propia tendrán en cuenta las modalidades y variedades locales”. O que “el Gobierno de Aragón impulsará la edición de materiales didácticos para ser utilizados en las asignaturas de lenguas propias en los centros educativos de Aragón”, aquesta mateixa idea es té per a l’ensenyament de la llengua castellana a l’Aragó, tot respectant les modalitats lingüístiques castellanes “pròpies de l’Aragó”? Té sentit fer llibres de text en català diferents dels de Lleida o Tortosa per a uns pocs, poquíssims, estudiants…?

Pel que fa al professorat les “perles” són, com a mínim “al·lucinants”:

1. Se garantizará la adecuada formación inicial y permanente, así como la capacitación del profesorado necesario para la enseñanza de las lenguas propias. Para el acceso a las plazas destinadas a su enseñanza se acreditará, de la forma que reglamentariamente se establezca, el conocimiento de las mismas, teniendo en cuenta las modalidades lingüísticas locales. (Potser això vol dir que un professor de Barcelona, de València o de Palma no podrà exercir a la Franja?, com s’acreditarà que sap parlar fragatí o ribagorçà del mig?, els professors de llengua espanyola d’Aragó hauran de demostrar coneixements del castellà de la zona sud-oest oriental de Terol?…)

2. Los profesores serán capacitados progresivamente en el conocimiento de las lenguas propias de forma voluntaria y gradual. (Sobretot voluntari, no fos cas que un professor o un mestre que exerceix a la Franja fos obligat a conèixer la llengua dels seus alumnes, la llengua pròpia del territori on treballa…).

3. El profesorado de las lenguas propias estará sometido al mismo régimen jurídico que el profesorado de las restantes materias del currículo. (Només faltaria que per ser professor de català o d’aragonès es tinguessin menys drets!!!!).

Com es veu una llei de mínims, que no fa del català llengua oficial de la Franja, que no obliga pràcticament a res que no siguin els mínims drets dels ciutadans a dirigir-se a la seva administració (la de l’àmbit proper) en la seva llengua i que, en el fons, no deixa de ser una despenalització de l’ús del català (es podrà parlar als plens municipals, podràs posar el teu en català, tindràs alguns formularis en la teva llengua…). S’obvia en tot moment la relació amb la resta de territoris de parla catalana, no es parla de cap mena de recepció de canals televisions en llengua catalana d’altres comunitats i es consagra, i no sé si definitivament, una mena d’invent de “català de l’Aragó” que l’únic que té de bo és que “encara” es diu català (fins que el PP i el PAR ho permetin, és clar).

Els blocs de VilaWeb – MÉSVilaWeb.

Votació de la Llei de Llengües

laljaferia(Article d’Artur Quintana)

El 17 de desembre es va votar la Proposició de Llei de Llengües que el PSOE presentava en solitari a les Corts. El  nombrós públic que hi havíem acudit ens vam trobar que no tots cabíem a la tribuna de l’hemicicle, i bastants es van haver d’aconformar amb veure la votació des del Saló de Videos. La votació s’incià justificant per part dels partits la seua aprovació o no de la Llei. Els partits de dreta, el PP i el PAR van negar amb vehemència que a l’Aragó es parlés català, sinó tan sols modalitats lingüístiques, i que l’únic que importava era conservar aquestes modalitats, que en tot cas, mai no podrien a les comarques orientals de l’Aragó rebre el nom de català. Això que semblava anar només en contra del catalá –el mot maleït que va dir irònicament i sense anomenar-lo el portaveu del PSOE Carlos Álvarez- anava de retruc també en contra de l’aragonès, ja que de tirar endavant la proposta dretana impediria qualsevol provatura de unificació de l’aragonès. En el cas del català l’unic que aquests partits desitjaven, però, era fer-lo desaparèixer, genocidi cultural ras i curt. Els motius de l’oposició dretana al projecte de Llei de Llengües venien doncs motivats per l’arrelat anticatalanisme a l’Aragó, que aquest darrers dies havia estat atiat fins a no poder més per part del PP, del PAR i de les diverses plataformes agrupades a l’entorn de “No parlem català” de consonància amb l’actitud intolerant del nacionalisme castellà per ells representat, que no admet cap altra llengua espanyola de ple dret al costat del castellà. Quedava clar´que votarien no a la Llei de Llengües.
L’esquerra -PSOE, JA i EU- justificà de manera prou diferent les seues votacions: des del rebuig (EU) a l’aprovació incondicional (PSOE) o a contracor, com a mal menor (JA), però coincidint tots que tant l’aragonès com el català són llengües pròpies de l’Aragó i que cal ensenyar-les i fomentar-les, sense menyspreu, això sí, de les corresponents modalitats. El PSOE es va mostrar satisfet que s’haguessen aprovat apròximadament dos terços de les esmenes que havien presentat els altres partits i que per tant es podia parlar d’un text de consens. La JA declarà que s’havien acceptat bastants de les seues esmenes però no pas les dues bàsiques: cooficialitat ni ensenyament del català a les escoles per a tothom, amb la qual cosa ens trobàvem davant d’una llei de mínims, declararen tanmateix que votarien a favor de la Llei –encara que a contracor, això no ho van dir però era evident que tothom sabia que ho pensaven, ja que vista la correlació de forces a les Corts, si es rebutjava la Llei era clar que difícilment en un termini previsible es podria obtenir una llei millor. IU, que ho tenia més fàcil, ja que el seu vot no tenia caràcter decisori a l’hora d’aprovar o no la Llei -però sí el de la JA-, va declarar que rebutjava la Llei bàsicament perquè aquesta incomplia -com així era- les dues premisses bàsiques per a la normalització de l’aragonès i del català: la cooficilitat d’ambdues llengües i el seu ensenyament a tothom a les escoles.
Es passà després a la votació pròpiament dita, que es va allargassar hores i hores, ja que es votava article per article i , dins de cada un, esmena per esmena. Això es feia monòton però calia resistir perquè hi havia massa cosa en joc. Es produiren alguns clímaxs: així EU i JA van votar en contra de l’esmena presentada pel PAR segons la qual els municipis podien donar a la llengua parlada al seu territori el nom que vulguessen, i el mateix va passar quan es va demanar la derogació de la Llei de Patrimoni que deixava oberta una escletxa a la cooficialitat. Aquestes dues importants esmenes es van aprovar amb els vots del PSOE, PP i PAR i sense els d’EU ni JA. La Llei, tal com l’havia proposada el PSOE i amb les esmenes acceptades va quedar aprovada amb 34 vots a favor per part del PSOE i la JA, 3O en contra del PP i PAR i una abstenció, la d’EU. Un diputat del PP i del PAR respectivament no van ser presents a la votació.
Aleshores els partits van fer un per un la declaració de cloenda justificant un cop més el seu vot i indicant la seua actitud davant del resultat final. Destacaré només que Jesús Bernal de la JA va aprofitar que la Llei ja hagués estat votada per parlar amb ple dret en aragonés i en català a les Corts sense córrer el risc d’esser escridassat, com li havia passat en altres ocasions anteriorment. El PP va sentenciar que la Llei només tindria una validesa de divuit mesos –els que queden per acabar l’actual legislatura- i Maria Herrero del PAR va fer unes declaracions d’anticatalanisme sense cap ni centener: indicà que si a Catalunya hi hagués un territori de llengua aragonesa mai de la vida aquells parlants catalans de llengua aragonesa estarien tan ben tractats com ara els aragonesos de llengua catalana –Maria Herrero, pel que es veu, ignora que a Catalunya hi ha una minoria de llengua occitana infinitament més ben tractada que la minoria de llengua catalana a l’Aragó.
Després vingué el moment de les felicitacions i les abraçades ja que a partir d’ara teníem mala lex, sed lex.

Artur Quintana

ascuma » Blog Archive » Votació de la Llei de Llengües.

Com una taca d’oli

(Publicat al Diario de Teruel, avui dissabte)

Dijous passat, dia 24, hi va tenir lloc a Saragossa un ple extraordinari per tractar diversos assumptes, pendents des de feia força temps. El llarg ordre del dia, ben explícit i variat, es seguí punt a punt exhaustivament. Van haver-hi temes controvertits fins a extrems inaudits, llargues discussions, posicions encontrades i algun regidor del partit majoritari va amenaçar en trencar la disciplina del vot del seu partit si no s’hi considerava el canvi que proposava per tancar l’acord. Fins i tot un parell de regidors del partit de la coalició de govern van votar en el mateix sentit de l’oposició. Tothom volia parlar al mateix temps, mentre l’Alcalde s’esforçava en mantenir l’ordre a cops de maça sobre la taula. Una persona de Guadalajara, resident a la capital de l’Ebre des de fa poc, que hi era entre el públic assistent —poc nombrós per ser la vespra de Nadal— va comentar al sortir: —Allò semblava una olla de grills, tots cridant. Si no fos que som a Saragossa diria que parlaven un parell de llengües diferents del castellà.

Per al final es va deixar un tema, que amb tota seguretat ocuparia només alguns minuts de comentari per part de l’Alcalde, abans d’aprovar-se: es tractava del canvi d’una làpida o placa de marbre blanc, situada a la plaça d’Espanya, indicant el començament del passeig. La placa diu “P. de la Independencia”. L’Alcalde proposà el canvi per dos motius, tots dos importants: era una de les últimes plaques de nom de carrer que encara restaven per canviar i a més contenia una falta ortogràfica. A la segona “e” li mancava un accent obert. La “P.” podria passar perquè en castellà volia dir “Paseo” i com en la llengua actual també comença per “p”…, però la falta ortogràfica no es pot tolerar. Algú va proposar de pintar l’accent, i la resta es va oposar:  —S’ha de canviar la placa— van clamar. Assumpte acabat. El Secretari de l’Ajuntament va anotar: nova placa “Passeig de la Independència”. Després va escriure: Saragossa a 24 de desembre de 2015.

(Tres anys després de la completa aplicació de la Llei de Llengües, el català s’havia estès per tot l’Aragó com una gran taca d’oli. A Saragossa, tots els carrers ja estaven retolats en català)

José Miguel Gràcia

Com una taca d’oli « Lo finestró del Gràcia.

JA SOM ARAGONESOS QUE PARLEM CATALÀ

Por fín. El Pleno de las Cortes de Aragón aprobó ayer, por mayoría absoluta, la Ley de uso, protección y promoción de las lenguas propias de Aragón.
Aunque parezca mentira, por fín, después de que Aragón accediera a la Autonomía y aprobara su primer Estatuto en 1982, nuestras lenguas propias ya tienen nombre, gracias a una ley que ayer aprobó el Parlamento de Aragón a inciativa del Grupo Parlamentario Socialista, que ayer contó también con el apoyo de Chunta Aragonesista.
Son muchos los aragoneses de los valles pierenáicos que todavía usan el aragonés en el ámbito familiar y local como lengua materna y son más de 60.000 los aragoneses de la zona oriental que hablan habitualmente el catalán en sus relaciones personales.
Pero algunos partidos políticos y algunos pseudo-lingüistas, más viscerales que rigurosos, se han empeñado durante muchos años en impedir que los aragoneses que no tienen el castellano como lengua materna tuvieran un nombre oficial para la primera lengua que oyeron en brazos de sus padres al nacer.
Quizás ésta sea la aportación más importante de la Ley que ayer se aprobó, por mayoría absoluta -insisto-, en la Cortes de Aragón, depositarias de la voluntad popular.
Porque la política lingüistica que desarrollará la ley, seguirá basada en el sentido común, en la dignidad de las lenguas, en la voluntariedad y en la territorialidad tal y como se ha hecho durante estos 25 años de enseñanza y tal y como se cansó ayer de repetir en sus intervenciones Carlos Álvarez portavoz del Grupo Socialista en el Pleno de ayer.
Sirva esta mayoría absoluta de nuestro parlamento como homenaje a todos aquellos aragoneses que se sienten orgullosos de hablar las lenguas tradicionales y que han hecho posible que estas lenguas constituyan hoy un capital importante de nuestro patrimonio cultural. Y sirva de homenaje también a todos aquellos luchadores por la dignidad de estas lenguas, algunos de los cuales como Pepe Bada, Artur Quintana y muchos alcaldes y concejales, nos acompañaron ayer en la tribuna del parlamento. A otros, como Josep Galán y Jesús Moncada, desgraciadamente la muerte les robó esa oportunidad.

mitjançantEl Blog de Jose María Becana: JA SOM ARAGONESOS QUE PARLEM CATALÀ.

Votació de la Llei de Llengües

Foto de archiu: de esquerra a dreta, lo José Miguel Gracia, l’Artur Quintana i lo Ramón Mur.

Votació de la Llei de Llengües

Artur Quintana
(Articul enviat per el seu autor)

El 17 de desembre es va votar la Proposició de Llei de Llengües que el PSOE presentava en solitari a les Corts.. El nombrós públic que hi havíem acudit ens vam trobar que no tots cabíem a la tribuna de l’hemicicle, i bastants es van haver d’aconformar amb veure la votació des del Saló de Videos. La votació s’incià justificant per part dels partits la seua aprovació o no de la Llei. Els partits de dreta, el PP i el PAR van negar amb vehemència que a l’Aragó es parlés català, sinó tan sols modalitats lingüístiques, i que l’únic que importava era conservar aquestes modalitats, que en tot cas, mai no podrien a les comarques orientals de l’Aragó rebre el nom de català. Això que semblava anar només en contra del catalá –el mot maleït que va dir irònicament i sense anomenar-lo el portaveu del PSOE Carlos Álvarez- anava de retruc també en contra de l’aragonès, ja que de tirar endavant la proposta dretana impediria qualsevol provatura de unificació de l’aragonès. En el cas del català l’unic que aquests partits desitjaven, però, era fer-lo desaparèixer, genocidi cultural ras i curt. Els motius de l’oposició dretana al projecte de Llei de Llengües venien doncs motivats per l’arrelat anticatalanisme a l’Aragó, que aquest darrers dies havia estat atiat fins a no poder més per part del PP, del PAR i de les diverses plataformes agrupades a l’entorn de „No parlem català“, de consonància amb l’actitud intolerant del nacionalisme castellà per ells representat, que no admet cap altra llengua espanyola de ple dret al costat del castellà. Quedava clar´que votarien no a la Llei de Llengües.

L’esquerra -PSOE, JA i EU- justificà de manera prou diferent les seues votacions: des del rebuig (EU) a l’aprovació incondicional (PSOE) o a contracor, com a mal menor (JA), però coincidint tots que tant l’aragonès com el català són llengües pròpies de l’Aragó i que cal ensenyar-les i fomentar-les, sense menyspreu, això sí, de les corresponents modalitats. El PSOE es va mostrar satisfet que s’haguessen aprovat apròximadament dos terços de les esmenes que havien presentat els altres partits i que per tant es podia parlar d’un text de consens. La JA declarà que s’havien acceptat bastants de les seues esmenes però no pas les dues bàsiques: cooficialitat ni ensenyament del català a les escoles per a tothom, amb la qual cosa ens trobàvem davant d’una llei de mínims, declararen tanmateix que votarien a favor de la Llei –encara que a contracor, això no ho van dir però era evident que tothom sabia que ho pensaven, ja que vista la correlació de forces a les Corts, si es rebutjava la Llei era clar que difícilment en un termini previsible es podria obtenir una llei millor. IU, que ho tenia més fàcil, ja que el seu vot no tenia caràcter decisori a l’hora d’aprovar o no la Llei -però sí el de la JA-, va declarar que rebutjava la Llei bàsicament perquè aquesta incomplia -com així era- les dues premisses bàsiques per a la normalització de l’aragonès i del català: la cooficilitat d’ambdues llengües i el seu ensenyament a tothom a les escoles.

Es passà després a la votació pròpiament dita, que es va allargassar hores i hores, ja que es votava article per article i , dins de cada un, esmena per esmena. Això es feia monòton però calia resistir perquè hi havia massa cosa en joc. Es produiren alguns clímaxs: així EU i JA van votar en contra de l’esmena presentada pel PAR segons la qual els municipis podien donar a la llengua parlada al seu territori el nom que vulguessen, i el mateix va passar quan es va demanar la derogació de la Llei de Patrimoni que deixava oberta una escletxa a la cooficialitat. Aquestes dues importants esmenes es van aprovar amb els vots del PSOE, PP i PAR i sense els d’EU ni JA. La Llei, tal com l’havia proposada el PSOE i amb les esmenes acceptades va quedar aprovada amb 34 vots a favor per part del PSOE i la JA, 3O en contra del PP i PAR i una abstenció, la d’EU. Un diputat del PP i del PAR respectivament no van ser presents a la votació.

Aleshores els partits van fer un per un la declaració de cloenda justificant un cop més el seu vot i indicant la seua actitud davant del resultat final. Destacaré només que Jesús Bernal de la JA va aprofitar que la Llei ja hagués estat votada per parlar amb ple dret en aragonés i en català a les Corts sense córrer el risc d’esser escridassat, com li havia passat en altres ocasions anteriorment. El PP va sentenciar que la Llei només tindria una validesa de divuit mesos –els que queden per acabar l’actual legislatura- i Maria Herrero del PAR va fer unes declaracions d’anticatalanisme sense cap ni centener: indicà que si a Catalunya hi hagués un territori de llengua aragonesa mai de la vida aquells parlants catalans de llengua aragonesa estarien tan ben tractats com ara els aragonesos de llengua catalana –Maria Herrero, pels que es veu, ignora que a Catalunya hi ha una minoria de llengua occitana infinitament més ben tractada que la minoria de llengua catalana a l’Aragó.

Després vingué el moment de les felicitacions i les abraçades ja que a partir d’ara teníem mala lex, sed lex.

Artur Quintana

Entre páginas: Votació de la Llei de Llengües.

23.12.2009 – 07:22

La Coordinadora d’Associacions per la Llengua (CAL) lamenta que l’aprovació de la llei de llengües d’Aragó mantingui com a únic idioma oficial el castellà i relega el català i l’aragonès a llengües “pròpies, originals i històriques” que simplement “han de ser conservades”.

La llei d’ús, protecció i promoció de les llengües o modalitats lingüístiques pròpies, aprovada la setmana passada per les Corts aragoneses també va ser condemnada per la FOLC, atès que deixa clar que el castellà és l’única llengua oficial d’Aragó i relega el català i l’aragonès a llengües “pròpies, originals i històriques” que, dins d’aquesta definició, “han de ser conservades”.

Tot i que la llei reconeix la pluralitat lingüística de la comunitat i el dret dels ciutadans de les zones on es parla castellà, aragonès o català a adreçar-se a l’administració en la seva llengua, a més de garantir-ne l’ensenyament, la CAL denuncia que les pressions del PP i del PAR i la poca voluntat del president de la Comunitat, el franjolí Marcel·lí Iglesias, de normalitzar-ne l’ús impediran atorgar el rang de llengua cooficial al català.

La CAL remarca que el text, que va ser aprovat amb els vots a favor del PSOE i del CHA i que entrarà en vigor el mes de gener, hipoteca de nou el futur de la llengua pròpia de la Franja de Ponent.

L’entitat deixa clar que es tracta d’una llei insuficient per garantir els drets dels catalanoparlants en el territori on curiosament es parla més i critica que no s’hagi escoltat el clam de la societat civil que fa anys que reclama el ple reconeixement de la nostra llengua. Davant d’aquest escenari, la CAL té la ferma voluntat de seguir treballant perquè el català estigui en igualtat de condicions respecte al castellà i d’aconseguir d’una vegada per totes la seva normalització perquè deixi de ser una llengua de segona.

Informa: LLIBERTAT.CAT

Ràdio Catalunya – LA CAL DENUNCIA QUE L’ARAGÓ RELEGA EL CATALÀ A SER UNA LLENGUA DE SEGONA.

¡¡Queremos una buena Ley de Lenguas en Aragón¡¡

Archivado en: 1 — adolfobarrena @ 7:15 pm

Considero necesario que, de una vez, se resuelva el problema que Aragón tiene pendiente desde hace ya tanto tiempo. Para mí, para Izquierda Unida, es una cuestión de derechos de ciudadanía. Derechos que tienen un buen número de ciudadanos y ciudadanas aragoneses que hablan otras lenguas que, con sus diferentes modalidades, son aragonesas y forman parte del patrimonio cultural de Aragón. No es, para nosotros y nosotras, una cuestión identitaria ni nada que venga a justificar ningún argumento nacionalista. Es un derecho que tiene una parte de la población aragonesa que no puede ejercer. Siempre hemos defendido los derechos de las minorías y más, cuando como en este caso, se refiere a un derecho fundamental como es el derecho a la libertad de expresión en el más alto concepto. Expresarse en su propia lengua y poder hacerlo en sus relaciones con las administraciones públicas es un derecho ciudadano.

Consideramos, además, que tenemos la obligación de cumplir el mandato estatutario y el constitucional y eso debe cumplirse con una ley que, como todas, deben aprobar Las Cortes.

Consideramos, finalmente, que ha llegado la hora de saldar una deuda que, desde hace más de veinte años, se tiene con la ciudadanía aragonesa.

La Ley de Lenguas que se ha tomado en consideración es una propuesta del PSOE que, ante la imposibilidad de poder presentarla como proyecto de Ley del Gobierno, decide presentarla como Grupo Parlamentario. Una vez reconocido que este es un fracaso del Gobierno PSOE-PAR hay que saludar la propuesta porque permite iniciar el trámite parlamentario. Es un buen punto de partida porque se inspira en el dictamen sobre política lingüística que ya aprobaron Las Cortes de Aragón (nosotros estuvimos de acuerdo con él) y tiene claro margen para la presentación de enmiendas por parte de los diferentes grupos parlamentarios. Este hecho es evidente. El PSOE sólo no tiene mayoría para sacar adelante “su” ley (30 diputados/as) y necesariamente debe negociar la ley con otros grupos. Es positivo que haya sido tomada en consideración con el voto afirmativo de PSOE,CHA e I.U. (PP votó en contra y PAR se abstuvo con un mensaje anticatalanista muy similar al del PP). Es la primera vez en 10 años que una votación refleja la mayoría de izquierdas de la Cámara Aragonesa. Esto abre la puerta a una negociación preferente con los grupos que hemos apoyado la toma en consideración. Es una responsabilidad que la izquierda ha adquirido y a esa responsabilidad emplazamos. Hacemos un llamamiento a todos los grupos políticos para intentar la mejor ley posible pero, al mismo tiempo, expresamos nuestro compromiso de trabajar para que HAYA LEY DE LENGUAS DE ARAGON y, por ello, desde nuestra voluntad de acuerdo y compromiso de negociación emplazamos a la izquierda de la cámara aragonesa a sumar esfuerzos (y votos) para conseguir la Ley de Lenguas que Aragón necesita.

Nuestra posición es favorable a que salga una buena Ley de Lenguas de Las Cortes y por ello vamos a aportar, en forma de enmiendas, aquellos elementos que, a nuestro juicio, mejorarán la propuesta del PSOE y ayudarán a que la ciudadanía aragonesa que habla catalán o aragonés en sus diferentes modalidades tenga reconocidos sus derechos lingüísticos y pueda ejercerlos.

Por eso defenderemos una Ley para ejercer derechos. No una ley timorata que sólo sirva para cubrir el expediente. La cooficialidad de las tres lenguas en los territorios que se determinen debe estar garantizada.

Senado (18-04-07. Estatuto). 1

La Ley, al final de su trámite parlamentario, debe permitir que el plurilingüismo existente en Aragón tenga el reconocimiento legal, permita la inclusión en los currículos escolares para posibilitar su enseñanza y aprendizaje y facilitar que, en las zonas determinadas, pueda utilizarse como lengua oficial junto al castellano en las relaciones con las administraciones públicas. Debe regular, igualmente, los órganos científicos y académicos necesarios para abordar la especial problemática de las lenguas aragonesas y sus variedades. Debe, en definitiva, ser la Ley de Lenguas que tanto espera una parte de la ciudadanía aragonesa.

Somos conscientes de que, para llegar a ello, hay diferentes fórmulas. Asumimos el compromiso de trabajar en la búsqueda de soluciones para lo que, tras los procesos de trabajo interno y las reuniones con las asociaciones y personas interesadas, presentaremos las enmiendas oportunas.

¡¡Queremos una buena Ley de Lenguas en Aragón¡¡ « Adolfo Barrena.

Normalidad lingüística

Bienvenida sea la normalidad. Tener un marco legal que reconozca y ampare nuestras lenguas propias culmina la transición democrática en Aragón, abordando una situación que en otras comunidades se apresuraron a regular (ya que el uso de la propia lengua es uno de los derechos fundamentales de la persona) desde el primer día de su autogobierno. Lo anormal era la situación vivida en Aragón desde hace 27 largos años: tener a 80 o 90.000 personas como hablantes de unas lenguas que sólo podían usar en la intimidad si no querían exponerse a la burla o incluso a la hostilidad de algunos de sus paisanos. Muchos aragoneses educados en valores y prejuicios de tiempos pasados, hoy casi superados, han tenido hasta ahora por bueno que hablar aragonés era, en el mejor de los casos, un vestigio folclórico de dialectos locales sin relación entre sí y, en el peor, una evidencia de atroz incultura. En el caso del catalán, se le ha sumado además la delirante teoría de que la lengua de las gentes de nuestras comarcas orientales nada tenía que ver con la de nuestros vecinos catalanes y valencianos, aunque la comprensión entre ellos sea, de lejos, mucho mejor que la que tenemos los castellanohablantes de Aragón cuando escuchamos a los hablantes de Andalucía o Extremadura. Estos interesados han azuzado los peores instintos de quienes han tenido la poca fortuna de desconocer que tenemos tres lenguas y que el catalán es una de ellas, nacida allá por la Edad Media también en nuestro terruño, en zonas que nunca han pertenecido a lo que hoy conocemos como Cataluña. No hay, pues, ninguna importación de nada: el catalán es una lengua aragonesa desde siempre. ¿Logrará la Ley de Lenguas que el PP y el PAR lo asuman o preferirán seguir empeñados en crear su propia y conflictiva realidad alternativa como hasta ahora?

27 años eludiendo legislar y hacer políticas activas de protección y promoción de nuestras lenguas son muchos años. Creo que en Aragón ya hemos demostrado sobradamente que teníamos otras prioridades. Ya no tiene, pues, sentido pegarnos otros 27 demostrándole al mundo que eso de las lenguas nos la trae al pairo porque quienes las hablan son pocos, pobres y de pueblo. Puestos a gastar, siempre habrá otras necesidades, como dilapidar dinero en la destrucción del teatro Fleta, contratar amigos y parientes para formar redes clientelares políticamente afectas en el medio rural, enterrar millonadas en un circuito de Fórmula 1 de muy dudosa rentabilidad, pagar los hoteles y las vacaciones de los jefes de Gran Scala y sus familias, gastarse 140 millones de euros para hacer un campo de fútbol que la ciudad de Zaragoza ya hubiera tenido (por menos de la mitad) en 2008… Para estos políticos-lingüistas (catedráticos en “Modalidades”) siempre habrá cosas mejores que nuestro patrimonio cultural y nuestra identidad en las que tirar nuestro dinero. Los pancatalanistas podrán gracias a ellos -como han hecho hasta ahora- frotarse las manos ocupándose de nuestra lengua catalana y moldeándola a ella y a sus hablantes a su medida, aprovechando el hueco que aquí les dejamos.

Este es el tipo de políticos y de política que empequeñecen y empobrecen a Aragón. Encarnan una cultura en la que el cainismo y el complejo de inferioridad se ven como un activo para alcanzar objetivos de poder. Nuestro Aragón es más débil y vulnerable en sus manos frente a las servidumbres que nos imponen desde el Este y el Oeste, y a la vista está si pensamos en nuestra financiación, nuestras infraestructuras, nuestros bienes culturales expoliados o nuestra Historia falseada. El Sr. Biel, factótum de Aragón desde que nos condenó a ser autonomía de tercera, haría bien en estarse callado o marcharse de una vez. Pero en esta ocasión, mal que les pese a estos falsos profetas del Apocalipsis, podemos dar la bienvenida a la normalidad para nuestras denostadas y casi extinguidas lenguas. Así sea.

Normalidad lingüística « Aragón ye Nazión.

La opinión de María Herrero

Una ley de Lenguas catalanista

Quienes miren el Atlas Lingüístico Etnológico de Aragón, Navarra y Rioja (1991) y el Estudio Sociolingüístico de la Franja Oriental de Aragón que realizó la Universidad de Zaragoza en 1995 verán que, de todos los hablantes de la zona oriental encuestados, la inmensa mayoría dicen que hablan sus modalidades lingüísticas, no catalán.

Por otro lado, en 1372 Pedro IV escribió en una carta real: “que ha de entregar a l seu procurador el llibre Suma de las Historias traduit al aragonés, […] y per ultim que li envie el llibre que li va a deixar el Rey de Franca para ferlo aixi mateix traduit a l’aragonés”. ¿A qué lengua se refería en este texto el rey de la Corona de Aragón, cuando decía “el aragonés”? A lo que la nueva ley de lenguas aprobada en las Cortes de Aragón llama “catalán”.

En Cataluña están encantados con esta Ley. Si se hubiera dado la situación inversa – una lengua oficial en Aragón, que también se hablara en Cataluña–, ¿piensan que el Parlamento de Cataluña la habría llamado aragonés? Quienes tengan dudas pueden repasar conflictos como los Bienes, el Archivo de la Corona o su apropiación de  la Corona catalana aragonesa.  Y no me crean anticatalanista. Sólo soy aragonesista.

Jerónimo Borao, uno de los grandes escritores del romanticismo aragonés, ya sostuvo que el Reino y la Corona de Aragón tuvieron como lengua de cancillería el aragonés procedente del lemosí, la lengua procedente del borgoñés y el latín vulgar que usaron los trovadores provenzales. ¿Por qué, entonces, esta nueva Ley de Lenguas consagra el catalán en lugar, por ejemplo, de reconocer el aragonés oriental y sus modalidades lingüísticas? Porque el catalanismo de los siglos XIX y XX ha conseguido imponer su tesis de que la lengua lemosina original era el catalán y, por tanto, que las lenguas derivadas de ese tronco común son dialectos suyos. Algunos lingüistas e historiadores han hablado de “suplantación histórica”, porque esta interpretación catalanista supone negar que el lemosí es el tronco común del que son hijos el catalán, valenciano, mallorquín y, en nuestro caso, el aragonés oriental – no me olvido del que se habla en la parte occidental del Pirineo –, todos con la misma dignidad.

A esto se refiere, de hecho, Antonio Beltrán en su libro Aragón y los aragoneses  cuando, irónicamente, agradece “a los amigos catalanes que hayan conservado y continúen hablando el aragonés de los tiempos medios y a los aragoneses de la franja que permanezcan en sus trece, sin reblar, hablando en aragonés”.  A Antonio Beltrán, amante de Aragón, no le habría gustado esta Ley de Lenguas que, siguiendo la estela de la Renaixença y el catalanismo posterior, plantea el catalán como lengua aragonesa y, además, lo convierte en norma lingüística a costa de las modalidades lingüísticas, con las que se identifican sus hablantes de la zona oriental de Aragón.

Duele más todo esto, porque se ampara en el artículo 7 del Estatuto de Autonomía de Aragón, un texto que apoyamos todos los partidos, menos Chunta, y que ahora se ha desarrollado gracias a  los cuatro votos de este partido. Si no votaron el Estatuto porque el artículo citado les pareció “poco ambicioso” y ahora apoyan esta Ley, tiene que haber sido porque esta es más ambiciosa de lo que era aquel.

Desde luego, nunca cuatro votos cambiaron tanto una Ley. Chunta puede atribuirse más del setenta por cien del nuevo texto legal, lo que el PSOE ha aceptado a cambio de incluir en él la denominación de catalán. A costa, eso sí, de sobrepasar aviesamente el Estatuto, rompiendo el consenso que lo hizo posible.

“Una lengua es un dialecto con un ejército”, dice el aforismo atribuido Max Weinreich, pero del que se han hecho eco otros lingüistas. Por encima de todo, estas palabras ponen de manifiesto que, más que lingüística, la construcción de una lengua es una cuestión de poder. Con esta nueva Ley de Lenguas, Cataluña es más fuerte en Aragón.

La opinión de María Herrero

Una ley de Lenguas catalanista

– José Ángel Biel.

El català no és oficial a l’Aragó. L’occità sí que ho és a Catalunya

Amb pocs dies de diferència, les Corts aragoneses han aprovat la llei de Llengües i el Govern de la Generalitat de Catalunya ha fet públic el projecte de llei sobre la llengua occitana a l’Aran. Mentre la primera, aprovada després de molts anys de promeses i un debat crispat, amb l’oposició del PP i el Partit Aragonès Regionalista (PAR), no reconeix l’oficialitat del català i l’aragonès, la segona, encara en fase de tramitació, sí que la reconeix i desenvolupa per a l’occità de la Vall d’Aran, en aplicació del que ja preveu el nou Estatut d’Autonomia.

Dues posicions significatives de cara al reconeixement de les llengües minoritzades al Regne d’Espanya. El PSOE aragonès –que alguns, i sobretot l’actual president de la comunitat autònoma, el ribagorçà Marcel·lí Iglesias, no haurien d’oblidar que té, sobretot a la Franja, arrels històriques catalanes– va aconseguir fer aprovar el 16 de desembre passat, amb l’ajut de la Chunta Aragonesista (CHA), una nova llei de llengües que, atès el resultat del debat a les Corts aragoneses, podia haver estat molt més ambiciosa. El seu aliat de govern, el PAR, li va negar el pa i la sal, i va combatre la llei, en aliança amb el PP, amb tots els mitjans possibles, inclosa la propagació de mentides, fal·làcies lingüístiques i aberracions com la pretensió que fossin els parlants de cada poble els qui definissin quina és la llengua que parlen. En canvi, va aconseguir el suport de la CHA, tot i que aquesta formació aragonesista –com també IU– la trobava excessivament curta.

Si el PSOE aragonès hagués estat més ambiciós, la nova llei hauria pogut reconèixer l’oficialitat de les llengües catalana i aragonesa perquè tenia a les Corts la majoria necessària. La servitud de la seva aliança amb el PAR ha planat al llarg de tot el debat i, en definitiva, tampoc no l’ha alliberat de l’afebliment polític que ha suposat la campanya d’aquest partit contra la nova llei. Tant el PP com el PAR ja han dit que, si aconsegueixen canviar les majories a les Corts en les properes autonòmiques no dubtaran d’acabar amb les febles garanties que la nova llei preveu per a les dues llengües minoritzades. (Podeu trobar molta informació sobre el debat de la llei aragonesa de Llengües aquí. I un bon resum de la nova llei, aquí)

En canvi, cal reconèixer al PSC el valor –juntament amb els seus aliats del tripartit i, res no fa suposar el contrari, de CiU durant el tràmit parlamentari– de tirar endavant, amb el projecte de llei presentat el 22 de desembre, les previsions del nou Estatut d’Autonomia sobre l’oficialitat de l’occità a la Vall d’Aran, tot i que el text estatutari encara és pendent de la sentència del Tribunal Constitucional. Malgrat que, personalment, espero ben poca cosa d’aquest Estatut més que retallat per les Corts espanyoles, contra el qual vaig votar des d’una aspiració a la independència del nostre país, no vull deixar de subratllar la diferent perspectiva amb què els dos partits socialistes governants han abordat l’oficialitat d’unes llengües que no són majoritàries en el territori que administren. Sobretot perquè demostra que, malgrat la submissió comuna a la política del govern de la monarquia espanyola, encara hi ha diferències.

I aquestes diferències vénen condicionades, al meu parer, per la diferent cultura política que impregna les dues societats majoritàries en aquests territoris: a Catalunya, la diferència és un valor; a l’Aragó, una nosa. Compte, però, de no fer d’aquesta constatació un principi adquirit per sempre. Tant l’aplicació de la futura llei de l’aranès –que espero que passi millorada el tràmit parlamentari–, en àmbits com els mitjans de comunicació o el judicial, com la redacció definitiva de la que ha de regular la nova organització territorial a Catalunya haurien d’aprofundir al màxim aquesta cultura de respecte a la diferència.

I no sembla que el projecte que s’està preparant respecte a aquesta segona qüestió –responsabilitat, per cert, del republicà alturgellenc Jordi Ausàs– acompleixi les aspiracions dels aranesos. El mateix 22 de desembre, els grups polítics que configuren el Consell General de l’Aran han reiterat la seva oposició a la futura llei territorial si no reconeix a l’Aran el dret d’autogovern i l’autonomia, sense encotillar les institucions pròpies de la Vall en la futura vegueria dels Pirineus. Fins i tot el partit que governa l’Aran, Unitat Aranesa –aliat del PSC–, ha amenaçat de trencar aquesta aliança si els socialistes catalans mantenen el suport a una llei territorial en els termes proposats per la conselleria de Governació.

Com deia mestre Xirinacs, els pobles sotmesos hem de parar compte que, de la nostra banda, no en sotmetem d’altres quan aconseguim les nostres llibertats. El cas de l’Aran pot resultar un bon exercici al respecte.

Humbert Roma, periodista

(La foto, de la manifestació en defensa de l’occità, el 24 d’octubre passat a Carcassona, l’he baixat de Vilaweb)

El català no és oficial a l’Aragó. L’occità sí que ho és a Catalunya « dietarihumbert.

Flaco favor a Luisa Fernanda

Luisa Fernanda Rudi.

Ramón Mur

Flaco favor le hizo Heraldo a Luisa Fernanda Rudi en su edición de este pasado domingo, 20 de diciembre. El principal rotativo de Aragón publicó una entrevista con la presidenta del PP regional y candidata a la presidencia de la comunidad autónoma en las elecciones de 2011. Firmaban M.Iturbe y A.E.Orús. La entrevista ocupaba la página 5 por entero e iba acompañada de un análisis en recuadro firmado por Mikel Iturbe, director del diario. Pues resulta que, entre uno y otro, a la presidenta del PP de Aragón le hicieron cometer un grave error de ortografía. Habían preguntado a la ex alcaldesa de Zaragoza por la polémica del agua y las pretensiones de Cataluña, cuestión a la que contestó con esta reflexión: “Ahora me preocupa la capacidad de decisión de la Generalitat sobre el tramo que pasa por esa comunidad. HAY es donde hay un verdadero peligro”. Donde debería decir “AHÍ es donde hay…” dijo lo que queda reflejado más arriba.

No se ha sabido nada del enfado de Luisa Fernanda por esta errata ajena, sin duda, a su voluntad. Es posible que la presidenta del PP de Aragón se la haya tomado como una MODALIDAD del lenguaje coloquial aragonés en castellano. Eso es lo que su partido ha defendido hasta la extenuación: que en esta tierra no hay más lengua que el castellano y los demás hablares son meras modalidades del único idioma existente. A los populares les interesa subir en votos para reconquistar el Pignatelli y no hay nada mejor que emplear un lenguaje cercano a la calle, desenfadado y baturro. Los populares se llevan muy bien con el “chufla, chufla…” y otras expresiones propias de la baturrandia profunda. Lo de menos es si el lenguaje se emplea o no con corrección. Lo importante es utilizar el hablar de la calle aunque sea incorrecto, aunque a uno o una le hagan decir HAY donde se debe decir AHÍ.

Entre páginas: Flaco favor a Luisa Fernanda.

Los aragoneses del “bon dia”

María Herrero, con José Ángel Biel.

Ramón Mur

Los aragoneses parecían desconocer que otros ciudadanos, tan aragoneses como el que más, se levantan diciendo “bon dia” y se acuestan con un “bona nit” de saludo. Todos los navarros, incluso los de la ribera del Ebro, saben que en Elizondo se habla euskera. En cambio aquí, uno siempre ha tenido la sensación de que se carecía de una auténtica conciencia social acerca de la existencia de 70.000 aragoneses cuya lengua materna es otra distinta al castellano.

Las Cortes de Aragón aprobaron, el pasado jueves 17 de diciembre, la ‘Ley de uso, protección y promoción de las lenguas en Aragón’, coloquialmente conocida como “Ley de lenguas”. La comunidad aragonesa ha tardado 27 años en contar con esta ley prevista en su Estatuto de Autonomía. La polémica en torno a este nuevo texto legislativo de la autonomía aragonesa ha sido de tal calibre; los periódicos han dedicado tantas páginas a su tramitación; las televisiones y las emisoras de radio han tratado tanto del ‘trilingüismo’ aragonés, que ahora es difícil que haya un solo aragonés que desconozca la existencia de otros aragoneses que se levantan y se acuestan con palabras distintas a las suyas en la boca.

Y es que ya no habrá retorno en la situación creada tras la aprobación de esta ley. Si gobiernan los contrarios a sus contenidos, tendrán oportunidad de reformarla pero jamás se atreverán a suprimirla o derogarla en su totalidad. Aragón era la única comunidad autónoma de España con otros idiomas, además del castellano, que carecía de una legislación adecuada a su realidad plurilingüe. Por fortuna, Aragón ya no puede ‘alardear’ de tan extraño ‘honor’. Por el contrario, somos muchos los que nos felicitamos de la aprobación de esta ley, aunque sea de mínimos, a pesar de que no nos deje del todo satisfechos.

De una cuestión menor a…

La diversidad o la pluralidad lingüística de Aragón ha dejado, pues, de ser una cuestión menor a la que se prestaba escasa atención social y política. Para muchos aragoneses bilingües, con su presidente a la cabeza que es catalano-hablante, ésta fue siempre una cuestión de alta sensibilidad. Mientras, otros parecían desear quitarle la importancia que tiene. Intentaban por todos los medios ignorar la realidad ‘trilingüe’ de la comunidad. Algunos, como parece evidente en el caso del PP, deseaban impedir que Aragón tuviera ley de lenguas. Es decir, estaban dispuestos a incumplir un mandato del Estatuto de Autonomía.

Sin embargo, en el trámite y debate de la proposición de ley llevada a las Cortes por el grupo socialista en solitario, en contra del criterio de su socio en el Gobierno, se ha demostrado la gran importancia que todas las fuerzas políticas se han visto obligadas a dar a esta cuestión. Incluso el portavoz del PP, Miguel Navarro, criticó a los socialistas por querer aprobar con la máxima “celeridad” una ley de tanta “trascendencia” y en otros momentos se refirió a las consecuencias que puede acarrear la aprobación de una norma “tan transcendente”.

Los populares recogieron 43.000 firmas en contra de esta ley en la que se consagra una supuesta “imposición” del catalán. Todas estas adhesiones las pudieron recolectar en tan sólo “15 días”, según dijo Miguel Navarro ante el hemiciclo. Podían haber empleado más tiempo para presentar mayor número de adeptos a sus tesis puesto que lo tuvieron desde el 8 de octubre, día en el que las Cortes aprobaron la toma en consideración de la proposición de ley socialista. Porque la verdad es que 43.000 rúbricas apenas suponen algo más de la mitad de los aragoneses cuya lengua materna es otra distinta a la castellana.

En definitiva, en todo el planteamiento, desarrollo y desenlace de esta cuestión se ha demostrado que estamos ante un asunto de suma importancia para Aragón. Si se hubiera tratado de cuestión menor o sencilla no se habría tardado 27 años en solventarla y en cumplir uno de los mandatos del Estatuto de Autonomía.

Todo el peso de la ley

Una de las conclusiones que he podido extraer del debate y trámite parlamentario de esta ley es que todo su peso ha caído sobre las espaldas de una diputada: María Herrero, parlamentaria del PAR por Teruel. La diputada de Calanda ha sido la encargada de trasladar a la sociedad, a través de la Cámara de los representantes de los aragoneses, la tesis oficial de su partido en esta materia que pasaba por oponerse, ante todo, a que una de las tres lenguas ‘propias’ de Aragón, la que se habla en la zona oriental de la comunidad, sea denominada como lo que muchos pensamos que es: catalán. Este punto ha sido el que ha marcado el distanciamiento escenificado estos días entre el PSOE y el PAR, coaligados todavía en el Gobierno autónomo.

María Herrero, como portavoz del PAR en la ponencia que elaboró el borrador del dictamen para la Comisión de Educación, Cultura y Deporte, ha sido el rostro que ha mostrado el palpable cambio experimentado en el trayecto recorrido desde el 8 de octubre. Aquel día el PAR se abstuvo en la toma de consideración de la proposición de ley. Entonces todo parecía indicar que los socios del Ejecutivo iban conseguir, durante los dos meses siguientes, un acercamiento que les permitiera pactar en sede parlamentaria lo que antes no habían logrado dentro del propio Gobierno. No ha sido así y en la persona de María Herrero se ha plasmado el cambio producido: de una ley pactada por el PSOE con el PAR se ha pasado a un texto pactado mayoritariamente entre los socialistas y Chunta Aragonesista (CHA); el documento al que el PAR pensaba ofrecer su voto de abstención en la mayoría de los artículos se ha convertido en otro ante el cual el voto aragonesista más utilizado ha sido el negativo; de un borrador que permitía a los aragonesistas presentar enmiendas aceptables, en principio, por el PSOE, se pasó a otro en el que entraban el 80% de las enmiendas formuladas por CHA; de un texto en que se nombraba tres veces al catalán como lengua propia de Aragón, el punto más claramente desechado por el PAR, se pasó a otro en que se le reconoce así en al menos una decena de ocasiones.

Puesto que María Herrero ha sido la cabeza visible del distanciamiento, si no ruptura, producido entre el PSOE y el PAR con ocasión de este debate, no es de extrañar que el planteamiento de su discurso del pasado jueves en las Cortes fuera de una dureza política inusitada. No se limitó a exponer con todo lujo de detalles y de forma radical las tesis oficiales del PAR en esta cuestión. Además, y sobre todo, hizo un discurso claramente de oposición, como si su partido tuviera poco que ver ya con el que todavía comanda el Ejecutivo. En varios momentos se refirió con sorna al “socio lingüistico COYUNTURAL” en clara alusión a Chunta. Advirtió, no obstante, a los socialistas, con ironía y asentada en la experiencia de casi diez años de cohabitación política: “claro, que hay socios y socios”. Para escenificar todavía más el cambio producido en este asunto al pasar del tándem PSOE-PAR al nuevo PSOE-CHA, no tuvo escrúpulos en rubricarlo con una frase lapidaria: “Nuestra satisfacción, señorías, podríamos decir que es inversamente proporcional a la de Chunta en este asunto”.

El malestar que produjo la primera intervención de María Herrero quedó patente en la actitud zafia, grosera y hasta de boicot que adoptaron los socialistas cuando la diputada regresó al estrado para utilizar el turno de explicación de voto. El presidente Iglesias jugaba con el sillón rotatorio del vicepresidente Biel, ausente del hemiciclo en ese momento, el portavoz Jesús Miguel Franco se encaramaba sobre la bancada más alta del grupo socialista. Todos daban la espalda a la oradora y el murmullo era tan insporpotable que la diputada tuvo que implorar en dos ocasiones el amparo del presidente de la Cámara. Francisco Pina, por cierto, se comportó más como socialista aludido que como presidente de los 67 parlamentarios aragoneses. ¡Y aún hubo quien comentó que la diputada aragonesista “mostró sus nervios”! Los mostró porque los socialistas hicieron todo lo posible para que así fuera.

Bastante paradójico es que, desde la total discrepancia hacia las tesis lingüisticas del PAR, expuestas con toda claridad por María Herrero, tenga que ser yo quien reconozca el trabajo, tan agotador y honesto como brillante y eficiente, que ha realizado la diputada bajoaragonesa durante estos últimos meses y en otros precedentes, metida de lleno en el debate social y político sobre las lenguas de Aragón. Pero hay personas con las que bien merece mantener la amistad aunque haya que combatir sus posicionamientos políticos.

En todo caso, es de justicia reconocer que la diputada del PAR dejó clara la postura de su partido en esta cuestión, claramente contraria a la del PP, al menos en dos puntos: A su juicio, para el PAR, es incuestionable que Aragón necesitaba, y ya la tiene, una ley que regule sus lenguas propias distintas al castellano. Pero, además, María Herrero expuso también con meridiana claridad que el aragonés y el idioma que se habla en el oriente aragonés, que ella y su partido se niegan a llamar catalán, son auténticas lenguas o idiomas, en todo el alcance de la expresión, y que en modo alguno, pueden ser calificadas de meras MODALIDADES lingüísticas, como defiende el PP. Las modalidades están dentro, en el interior de cada idioma, y el aragonés y el catalán son dos idiomas de nuestra tierra que, por su puesto, presentan multitud de variables.

La incógnita principal que deja este debate lingüístico es saber hasta qué punto el Gobierno, uno de cuyos socios no considera esta ley como propia, va a poder cumplir los plazos que para su aplicación están marcados en el propio texto aprobado. Todos han sido dispuestos -la constitución del Consejo Superior de lenguas, de las dos academias, la del aragonés y la del catalán, etcétera- de forma que se cumplan antes de las elecciones de mayo de 2011, puesto que no parece que el presidente Iglesias sea partidario de disolver las actuales Cortes y adelantar los comicios. El portavoz que tendrá que dar cuenta del cumplimiento de los postulados establecidos en esta ley será el vicepresidente Biel, líder del PAR abiertamente opuesto a ella. Parece, pues, que la tan traída y llevada Ley de Lenguas puede tener consecuencias políticas imprevisibles y hasta impensables. Como para que alguien siga pensando todavía que se trataba de una cuestión menor o de escasa importancia.

Entre páginas: Los aragoneses del “bon dia”.

A més d’allò que ja hem arreplegat a lafranja.net amb la categoria de Llei de llengües, lo Casal Jaume I de Fraga ha fet una excel·lent arreplega de l’aprovació:

La Franja