Mazaleón, cuna de la dulzaina

Mazaleón, cuna de la dulzaina.

Mazaleón se convirtió en la capital de la música tradicional con la celebración del XI Encuentro de Dulzaineros, Gaiteros y Gigantes. Alrededor de 200 personas originarias de 12 pueblos de las provincias de Teruel, Castellón y Tarragona se dieron cita este sábado en la localidad de la comarca del Matarraña.

«Se trata de una jornada de convivencia. Ya son 11 años de concentraciones y la mayoría nos conocemos. Es como un encuentro entre amigos», comentó Paola Pellicer, miembro de la organización.

Amantes de la dulzaina procedentes de municipios turolenses como Híjar, Mas de las Matas o la anfitriona Mazaleón se encontraron con otros músicos venidos desde Tortosa, Horta de Sant Joan, Xerta, Villalba dels Arcs, Batea o Campredó. Todos ellos recorrieron las principales calles de la ciudad en un desfile en el que deleitaron al público con piezas tan emblemáticas como ‘el Pasadoble de Albalate’ o ‘La Albada Vieja’ hasta finalizar en la Plaza España. Allí en un escenario, montado para la ocasión, las 12 delegaciones realizaron una pequeña exhibición ante la atenta mirada de decenas de personas que ven esta cita como un revulsivo cultural «Venimos de Tortosa cada año como acompañantes. Este tipo de citas animan a seguir en grupos de música tradicional o del folclore», comentó Laia Montull. El compañerismo entre los grupos de dulzaineros quedó latente durante las actuaciones, algunas conjuntas. «Pedimos a los miembros de Batea que suban al escenario para tocar juntos», pidió uno de los componentes del grupo de Xerta. «Otra, otra, otra…», clamó el público tras la actuación de Mas de las Matas. Tras la exhibición, los 200 participantes cenaron en una explanada al lado de la cooperativa y la fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada en el local cultural.

Por la mañana, los miembros de la organización también realizaron actos para los vecinos de Mazaleón. De esta manera, se llevó a cabo un concurso de guiñote, así como juegos tradicionales para los más pequeños. Además de la mítica subasta de platos, elaborados por los vecinos, para recaudar fondos.